Las rotaciones son uno de los temas de moda en el fútbol actual. Es muy socorrido el dicho de que ahora es imposible aprenderse y recitar una alineación de carrerilla porque los entrenadores reparten minutos y esfuerzos porque el calendario está muy condensando.
En el actual campeonato, y si el Sevilla no lo impide, se acentúa la rivalidad entre el Real Madrid y el Barcelona, los dos claros aspirantes al título. Manuel Pellegrini no ha repetido equipo en los partidos oficiales que han disputado, mientras que Pep sólo ha alineado al mismo once en dos de los nueve (las dos Supercopas -la de España se juega a doble encuentro-, los cinco partidos de Liga y el de la Liga de Campeones).
Un dato que corrobora el moderno guión. Pero por encima de la generalidad hay que acudir a la letra pequeña. Y ésta dice que hay matices a tener en cuenta. La singularidad del proceso cartesiano que afecta a dos plantillas por encima de los veinte jugadores desvela que los grandes futbolistas, la columna vertebral del equipo, no rota.
Basta con comparar los datos. En el Real Madrid hay dos futbolistas (Casillas y Albiol) que lo han jugado todo. Y que Cristiano Ronaldo, Kaka, Raúl o Guti han participado en todos los encuentros, aunque no hayan sido titulares en alguno. Además hay que tener en cuenta que Xabi Alonso y Sergio Ramos, dos de los pilares, han estado lesionados y Pepe ha tenido que cumplir cuatro tardes de sanción que arrastraba de la temporada pasada.
El Barça ha copiado los hábitos. Keita, Valdés y Xavi han sido titulares en los nueve encuentros. Piqué y Puyol han empezado en el banquillo en uno. Y Henry e Ibrahimovic, en dos. La única curiosidad está en los registros de Messi. Se perdió un partido de Liga (Sporting) por acudir con Argentina y el de ida de la Supercopa frente al Athletic.







