Actualizado Lunes, 28-09-09 a las 08:39
Miles de madrileños (500.000 según los organizadores, 450.000 según la Policía Municipal y 400.000 según Protección Civil) tomaban la plaza de Cibeles y sus alrededores poco antes de las 18 horas para dar el último empujón a Madrid 2016 en el 'Día de la Corazonada', el que se ha convertido en el acto de despedida de las iniciativas de apoyo a la candidatura antes de que la comitiva presidida por el alcalde, Alberto RuizGallardón, coja el avión que les lleve a Copenhague y al destino final de un sueño abrazado durante años.
Sin embargo, el baile de cifras no podía faltar en un evento de estas características ya que las 400.000 personas contrastaban con las 900.000 que anunciaba el speaker mientras se realizaba la fotografía aérea que dará la vuelta al mundo para demostrar el apoyo popular a la candidatura madrileña.Poco antes de las 18 horas Cibeles era un hervidero de gente, de todas las edades y colores de piel. "Los nuevos madrileños también tenemos una corazonada", afirmaba a Europa Press Mati, dominicana de nacimiento aunque 'gata' de adopción. "Esta vez sí que los Juegos serán nuestros", aseguraba una pareja con su gorra de Madrid 2016 y su cartulina amarilla en las manos.
Sin embargo, el baile de cifras no podía faltar en un evento de estas características ya que las 400.000 personas contrastaban con las 900.000 que anunciaba el speaker mientras se realizaba la fotografía aérea que dará la vuelta al mundo para demostrar el apoyo popular a la candidatura madrileña.
Y es que un total de 900 voluntarios reparten cartulinas con los distintos colores del logo de Madrid 2016 con un objetivo, que los madrileños participen en la elaboración de un gigante mosaico humano que será retratado a las 19. 30 horas desde un helicóptero para demostrar a todo el mundo que la candidatura madrileña tiene, sin duda, su punto fuerte en el apoyo popular.
La idea del Ayuntamiento es crear un gran mosaico humano con la estatua de la Cibeles como eje central. Para ello, este icono de la ciudad ha sido cubierto por una gran lona con la imagen del logo de la candidatura, la mano con los colores olímpicos. Todo parece que está de la mano de los madrileños porque, a pesar de que los partes meteorológicos más pesimistas hablaban de lluvias, finalmente el sol no ha dejado de lucir.






