Prueba balística cerca de Teherán / REUTERS
Actualizado Lunes, 28-09-09 a las 04:01
Irán entra en plena cuenta atrás de cara a la cumbre nuclear del jueves en Ginebra y lo hace exhibiendo músculo militar. El desfile militar de la semana pasada en Teherán fue el anticipo de lo que a lo largo de toda la jornada mostraron los medios oficiales. Irán probó “con éxito”, según los mandos paramilitares, un sistema móvil y múltiple de lanzamiento de misiles capaz de propulsar proyectiles de medio alcance de forma simultánea. "Para aquellos que tratan de crear miedo, el mensaje de estas maniobras es que se toparán con una respuesta apropiada, rápida y precisa", declaró el General Husein Salamí. Si el discurso oficial en torno a la carrera nuclear es que persigue fines civiles, en el campo balístico el régimen islámico defiende que se trata de un arsenal para persuadir a los enemigos de posibles ataques.
El ambiente de desconfianza creado en el seno de la comunidad internacional tras la construcción de una nueva planta de enriquecimiento de uranio en Qom, a cien kilómetros al sur de Teherán, no ha sido motivo suficiente para cancelar o retrasar la celebración de unas maniobras militares en las que la Guardia Revolucionaria busca "evaluar el grado de desarrollo técnico” en sus capacidades balísticas, matizó el general Salamí. Como ocurre desde 2006, las maniobras del Gran Profeta, que cumplen su cuarta edición, se siguen con preocupación desde Occidente que hoy verá en funcionamiento los misiles de largo alcance Shahab-3, con capacidad para portar cabezas nucleares y cuyo alcance es oficialmente de unos dos mil kilómetros, lo que situaría en su radio a Israel y a las bases estadounidenses en la región del Golfo Pérsico.
Irán está sujeto a un fuerte embargo armamentístico y sus armas hasta ahora eran evoluciones de material ruso y norcoreano. En los últimos años, sin embargo, está logrando fabricar su propio arsenal y los mandos revolucionarios informaron de que las pruebas con los misiles de corto alcance Fateh 110, un tierra-tierra, y el Tondar-69, específico para buques de guerra, fueron satisfactorias.
El Grupo del 5+1, formado por Estados Unidos, Francia, Reino Unido, China, Rusia y Alemania, buscarán en Ginebra per persuadir a Irán de que congele su programa de enriquecimiento de uranio. Aumenta la presión sobre una república islámica que prepara esta importante cita poniendo a punto su arsenal balístico.


