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ABC, el guardián de la memoria
JAIME GARCÍA Varios internautas descubrieron en la Casa de ABC el funcionamiento de hemeroteca.abc.es
Océanos de tinta y de papel (entre 15 y 20 millones de artículos y 5 millones de páginas) digitalizados. ABC es el silabario del talento.
Historia de España, de Europa, del mundo. Cobijo de grandes de las letras. Pulsión poética. Gaviota voluptuosa. Plaza del pueblo. Acervo y grapa. Leyenda del arte de Talía. Cantor de las gestas del football, que nació con ABC, como el cine, ¡respetadle! Portadas azuladas con Sebastopol nevado. El don infinito. Escuela viva del humor gráfico. Ola mecánica y Hora de España. Épica y gloria de la prosa taurina. Espejo stendhaliano en el camino de la vida. «Aleph» borgiano.
Cofrades de la columna. Mano que mece la cuna de la Generación del 98 y principio de la modernidad. Pionero de la infografía, de la fotografía en color... Conversación en la catedral del Periodismo. Libertad. Olor a Floyd. Ramones y Césares. Testigo y testimonio de tres siglos.
ABC fue la ventana por la que se dio noticia en España de la Revolución Rusa gracias a Sofía Casanova. Poetas, novelistas, periodistas, filósofos, cineastas... Pedimos a 32 guardianes de la memoria (título que tomo del maestro Martín Ferrand) para que abran el tesoro de Alí Baba (el lápiz de Dios, Mingote, dixit), que se reparte en tinajas: Hemeroteca.abc.es. Pasen y gocen.
FONDO DE ALMARIO
Hay quienes tienen el alma antigua (yo me acuso). Otros la tienen siglo XXI. Al alma siglo XXI le encanta, por ejemplo, la «palabra» pdf. Al alma antigua le conforta que se diga todavía hemeroteca con palabras griegas mucho más añosas aún que el ABC: heeméra (día, diario) y théekee (armario). La hemeroteca ABC es el gran fondo de armario del pasado, presente y futuro de nuestra vida, para que cada quien viva la historia como quiera. Allí congeniarán las almas siglo XXI, apasionadas de internet, con las almas antiguas, que de momento flipan. Hemeretoca.abc.es., por tanto, es nuestro gran fondo de almario. IGNACIO TORRIJOS
EL COBIJO DEL TALENTO
Aprendí a leer de corrido en ABC. Y conservo recortes de artículos de sus colaboradores más ilustres desde hace sesenta años. Así que consultar ahora en la Hemeroteca las columnas de Luis Calvo, Enrique Llovet, Azorín, González Ruano, Díaz Cañabate será como recuperar aquellos tiempos en que íbamos todos por la vida, con la perplejidad de los búhos, cabalgando preciosas mentiras, embutidos en el abrigo del abuelo, con el ojal de la solapa al otro lado. ABC ha sido y seguirá siendo el cobijo del talento, ese periódico donde nadie te da su opinión con la contundencia lapidaria de un axioma. LUIS IGNACIO PARADA
EL LATIDO
La Historia cultural de España no se puede escribir sin ABC. Por ello todos los historiadores estamos de enhorabuena ante la noticia de que vamos a poder consultar todas la páginas del centenario periódico a través de la web que ahora se nos ofrece. Los más variados ensayos sobre las vanguardias de los años veinte y treinta del pasado siglo, el encuentro con los artistas españoles y extranjeros de la época, la gran literatura del momento … recuperarán su latido a través de un medio que nos va a ofrecer sin mediación alguna el mensaje de sus creadores. Del territorio cultural del franquismo, que no fue tan yermo como a veces se insiste, podremos revisitar, incluso, a aquellos personajes que, como Ortega y Zubiri, estaban en las márgenes del Régimen. FERNANDO GARCÍA DE CORTÁZAR
LA PLAZA DEL PUEBLO
Si una persona con 106 años de sabiduría se sentara en una plaza pública y abriera su memoria a los viandantes, nos contaría cómo fue la huelga de 1918 o la muerte de Franco; nos hablaría de los pequeños pasos de unos hombres —los emigrantes a Alemania— o de una mujer —la primera militar española—, que constituyeron grandes cambios sociales. Apreciaríamos su saber, y no menos, su generosidad. Esa persona desprendida es ABC, y la plaza donde hoy todo se comenta, Internet. Porque el buen Periodismo es una perpetua conversación con nosotros y, desde ahora, también con nuestra historia. IRENE LOZANO
ADMIRABLE
Me parece admirable el lanzamiento de la Hemeroteca de todo ABC en Internet. Creo que se facilita así, enormemente, el acceso a todo el acervo cultural que representa la Historia de un periódico como ABC, Que uno pueda disponer realmente de ABC y de cualquiera de sus números o páginas supone un avance muy importante. A lo largo de mi vida ABC ha sido el periódico en el que yo más he colaborado, de un modo directo. ABC es un diario ideal, en el sentido de que los periódicos son una cosa bastante molesta (de difícil manejo, las páginas se doblan) y ABC, con ese formato más reducido y con sus páginas bien sujetas por la grapa, facilita mucho la lectura. Y esos minutos que uno dedica cada día para consultar un periódico son muy gratos en ABC, pero pueden convertirse en una cosa infernal en otro periódico en donde uno da vueltas como dentro de un remolino. GREGORIO SALVADOR
VIENDO PASAR ELTIEMPO
Ahora que los oráculos profetizan la muerte del papel periódico, me viene a la memoria aquel augurio sobre el ABC de un cardenal ateo cuyo nombre no recuerdo: cuando todo pase y ya no suceda nada, el ABC seguirá en pie. Otro amigo, muy buen periodista, me preguntó hace años qué hacía yo escribiendo en el ABC: «Estoy esperando a que tú llegues». Concluiré afirmando que el ABC es la Historia de España en este último siglo, hasta el punto de que es imposible buscar esa Historia sin encontrarse con el ABC. Esta Hemeroteca lo prueba. J. J. ARMAS MARCELO
MANADA DE ELEFANTES
Si cualquier Hemeroteca es una invitación a la memoria, la de ABC es una manada de elefantes. Un par de «clics» y tienes una crónica de Azorín recién horneada y presentada en pdf, que quién le iba a decir a Azorín que lo que le iba a dar más cuerda a su inmortalidad no era la prosa sino el pdf. Y una vez lanzada la Hemeroteca del siglo pasado, el ABC apurará al máximo sus posibilidades para ofrecer lo antes posible también la Hemeroteca del siglo que viene. Memoria en dos direcciones. E. RODRÍGUEZ MARCHANTE
EL HILO DEL TOREO
La Historia del Toreo duerme en el Archivo de ABC. La tinta seca y fresca de cuantos narraron épicas, glorias, muertes y fracasos. El fracaso es la muerte del torero. Corrochano parió la crónica moderna, Cañabate la bañó de costumbrismo y Vicente Zabala la pulió y purificó con pluma de bisturí. Las tres columnas del periodismo taurino firmaron páginas y páginas abecedarias, tardes y tardes de toros. Su literatura no se entiende sin la literatura de la imagen, la ilustración de la palabra ilustrada. Letras y placas vuelven a la luz en la Hemeroteca digitalizada, el hilo del toreo que, como un río, desde el manantial del pasado desemboca en el delta del presente. ZABALA DE LA SERNA
SURFEANDO EN LA OLA
De mis cinco años en la Facultad de Periodismo sólo saqué en claro dos ideas, y de McLuhan, el único autor legible en aquella Universidad inane. Una: «Los españoles están inmunizados contra la tipografía por su lucha contra los moros». Y la otra: «Heidegger hace esquí acuático sobre la ola electrónica tan triunfalmente como Descartes cabalgó la ola mecánica». Heidegger me caía bien porque lo citaba mucho —y mal— Umbral, que era entonces el modelo a imitar. Y para mí, que luego me empaparía de la colección de ABC en la biblioteca de la calle de Serrano, la digitalización de la Hemeroteca me hace tan feliz como en su día la colección Austral, y me hace comprender, al fin, lo que sentiría Heidegger surfeando en la ola electrónica. Ya era hora. IGNACIO RUIZ QUINTANO
EL ESPEJO
Esta Hemeroteca es como esos espejos de cedro que heredamos, y donde se miraron, cuando eran más jóvenes de lo que hoy somos nosotros, nuestros antepasados. He buscado el nombre de mi abuelo, quien murió muy joven en un accidente de tráfico y, al atisbar el recuadro negro de una esquela, he llorado como si le hubiera conocido, como si acabara de morirse. Gracias a esta Hemeroteca de ABC.es veré y leeré lo que él vio y leyó en ABC mientras vivía. Tendré su mirada, y esa fuerza de la letra escrita un día, que nos hace llorar de nuevo. MÓNICA FERNÁNDEZ-ACEYTUNO
«ALEPH» BORGIANO
Desde el primer número de ABC, un siglo de la más granada literatura española, y en español, ha estado presente, de manera constante e intensa, en sus páginas. Y ha creado un género: el columnista literario. Un género que se consolida a lo largo del siglo XX, el siglo de ABC, y prolonga su estela, y adquiere en esta primera década del siglo XXI la dimensión de un capítulo insoslayable de la historia intelectual española. La biblioteca que ahora se inaugura (Hemeroteca.abc.es) se convierte en un «aleph» borgiano, un cúmulo de saberes, un centón de creaciones surgidas de la curiosidad y el genio. La geografía precisa de lo que ABC representa. FERNANDO R. LAFUENTE
CUNA DEL 98 Y DE LA MODERNIDAD
ABC ocupa un puesto único en la Historia de la cultura y el periodismo español, por razones esenciales. La Generación del 98, una de las grandes encrucijadas donde florece nuestra modernidad, nació en ABC, de la mano de José Martínez Ruiz, Azorín, que también publicó en este periódico la primera crónica telegráfica de la historia del periodismo español, como enviado especial de un viaje regio a París, donde Alfonso XIII sufrió un atentado terrorista. Las crónicas de Azorín sobre la Primera Guerra Mundial, París bombardeado, son otra página esencial de la evolución de la prosa periodística castellana. ABC acogió como redactora y enviada especial a la primera española que cubrió la Revolución de 1917 en Rusia, Sofia Casanova. ABC publicó algunos libros esenciales de la historia de la prosa española, como «El contenido del corazón», de Luis Rosales. ABC introdujo la fotografía moderna en la Historia del periodismo y el arte gráfico español: con la legendaria exclusiva de la bomba de Mateo Morral contra Alfonso XIII; con su imprescindible colección de ilustraciones gráficas; con la introducción de la viñeta y el chiste crítico en la prensa diaria, en los oscuros años 50 del siglo pasado, de la mano del maestro Antonio Mingote. La Historia de la evolución la prosa poética y la crónica periodística en lengua castellana son indisociables de la Historia de ABC. Baste recordar a Azorín, Julio Camba, Luis Rosales, César González Ruano, Eugenio Montes, José María Massip… JUAN PEDRO QUIÑONERO
LA MAGIA DE LA MEMORIA
Un periódico es una suerte de notaría de la actualidad. Sin embargo, cuando hablamos de una cabecera como ABC, que pone a nuestra disposición cien años de su Hemeroteca, a la virtud de la actualidad habría que sumar la magia de la memoria, pues la historia del siglo XX en español jamás podría escribirse sin los recuerdos que atesoran sus páginas. No obstante, me arrasa el pudor al comentar una historia que me sobrepasa, porque he sido uno de los últimos en llegar a la Casa de ABC. Ni siquiera soy el primero de sus colaboradores peruanos, porque he sido felizmente precedido por Felipe Sassone, Mario Vargas Llosa, Alfredo Bryce Echenique, César Hildebrandt y Alvaro Vargas Llosa. Pero créanme que soy feliz de ser el último, porque a diferencia del Perú —donde el último apaga la luz— aquí en España el último siempre da la vez. FERNANDO IWASAKI
INDISPENSABLE
Durante mucho tiempo se ha dicho, en todos los tonos y con todas las intenciones, que nada ocurría en España hasta que no aparecía publicado en ABC. Lo que sí puede decirse, ya sin tono alguno, es que todo lo que ocurrió en España en el siglo XX y lo que va del XXI ha sido publicado en ABC. La cosa llega al extremo de que publicó incluso lo ocurrido tanto en la zona Nacional como en la Republicana durante la Guerra Civil, al publicarse un ABC en cada una de ellas, como si ambos bandos se dieran cuenta de la importancia de este periódico. Si a ello se añade que apareció no sólo en texto, sino también en imagen, al ser ABC el introductor de la información gráfica en la prensa diaria, tendremos que podemos no sólo leer, sino también ver lo acontecido. De ahí el enorme valor documental de la Hemeroteca de este periódico, junto a la de Blanco y Negro, el Cultural y D7, en Internet, archivo indispensable para historiadores, periodistas y público general. Con un complemento amplificador: el ser ABC un periódico liberal, en el que han colaborado plumas de las más distintas tendencias, sin exigirles otro peaje que el amor a España. Quienes consulten, desde cualquier parte del mundo, su Hemeroteca tendrán testimonio de ello. JOSÉ MARÍA CARRASCAL
CONVERSACIÓN DE UNA NACIÓN
Arthur Miller escribió hace casi 50 años que «un buen periódico… es una nación hablándose a sí misma». ABC representa en la Historia del periodismo español una larga conversación que comienza en la Restauración, atraviesa la Dictadura de Primo de Rivera, la República y, bajo incautación, la Guerra Civil; que transita el largo periodo franquista, manteniendo su ideario liberal y monárquico con la dignidad posible, hecha a veces de silencio y a veces de protesta, y que recupera la libertad y la plena identidad con la llegada de la Democracia. Hoy ABC es una referencia imprescindible de nuestra nación y un lugar de encuentro obligado de todos quienes creen en la palabra en libertad. EDURNE URIARTE
UN HITO LEGENDARIO
La Hemeroteca digitalizada de ABC es un hito para la Historia y un regalo para los lectores. Durante más de cien años, ABC ha mantenido la más absoluta lealtad informativa. En ABC está la verdad de un siglo tan convulso como el XX, pero está también todo el último tramo del XIX, con la publicación en 1891 de Blanco y Negro, y todo lo que llevamos de XXI. La Historia del Periodismo y de la última centuria, de tres siglos de Historia. Porque ahora ¿quién se acuerda de García Prieto? o ¿qué pasó en los Gobiernos de Romanones o en la Dictadura de Primo de Rivera? ABC es eso y muchísimo más. Con ABC nace el football (como se llamaba entonces al balompié) y el cine. ABC publica la primera fotografía en color y la primera exclusiva periodística con una imagen impresionante del atentado contra el Rey Alfonso XIII. ABC es el único periódico que está en la Revolución Rusa con una mujer admirable de la alta burguesía, Sofía Casanova, que se adentra en aquel Kremlin terrible de los años duros, e incluso llega un momento en el que confiesa su miedo. En ABC está la portada de la boda de Pastora Imperio con Rafael el Gallo y la de la Bella Otero, todos los descubrimientos y el teatro vivo palpita. Aquí está el Benavente que nace y el Benavente que muere. ABC publica unas chuflillas de Rafael Alberti y aquí están sus últimos artículos. Cuando todos vuelven del exilio se refugian en ABC, que se convierte en el periódico de los exiliados. ABC es el perióico que se tiene que leer entre líneas porque es el único medio que en los 40, 50 y 60, cuando la censura es férrea, se atreve a publicar la necrologías de los escritores y de los políticos republicanos que habían muerto en el exilio. Quien quisiera saber de ellos tenía que leer ABC. Es un periódico donde el «boom» iberoamericano se cuece porque en esta Casa se le abre la primera puerta de la Prensa europea. En ABC están los primeros artículos de Mario Vargas Llosa, que publica muchísimo, hasta Gabriel García Márquez, desde Donoso a Sábato. En ABC está la crónica en carne viva de la muerte de Joselito el Gallo en Talavera de la Reina o la de Manolete en 1947. ABC, que en frase de su fundador, don Torcuato Luca de Tena, quería estar siempre «a la última», regala ahora el último grito a golpe de clic: su Hemeroteca legendaria digitalizada para encontrarse absolutamente con lo más absolutamente importante de la Historia de España.Un regalo. SANTIAGO CASTELO
Y AHÍ ESTUVO ABC
ABC es la memoria de un Periodismo y de una Literatura, y en estos momentos escribir en los periódicos es menos fungible que los libros: los artículos periodísticos permanecen para siempre en la Hemeroteca digitalizada. En ABC están todas las grandes firmas, incluidas las del exilio republicano que fueron reintegradas por esta gran Casa cuando iban regresando o incluso estando en el exilio. ABC tiene grandes razones para ser guardián de la memoria porque en los momentos claves de la Historia ABC ha tenido razón, en el dilema Monarquía-República. Y ahí estuvo ABC. VALENTÍ PUIG

IMPORTANCIA
He seguido la Historia de España a través de ABC», declaró don Francisco Ayala a este periódico en 2007. Cuando le solicitamos un comentario sobre el extraordinario esfuerzo de ABC de volcar la Hemeroteca centenaria en internet, don Francisco, a sus 103 años, nos remitió esta deliciosa y magistral observación: «El tema es de tal importancia que apenas bastarían unas pocas palabras para señalarla, y con esto se ha dicho todo». FRANCISCO AYALA

EL MÁS SOLVENTE
Los periódicos de Madrid llegaban a la ciudad de provincias a eso de las dos de la tarde, quizá a las tres: supongo que venían en tren. Yo compraba el ABC porque me parecía el más solvente, el más historico, el más literario, el periódico que había que leer. ¿Era una cuestión estética? También: recuerdo aquellas portadas azuladas con Sebastopol nevado, las exequias frondosas de algún archiduque excelso y la proliferación de rascacielos en Nueva York. Pero sobre todo yo compraba el ABC para leer las crónicas norteamericanas de José María Massip, corresponsal demócrata y cosmopolita de alta precisión, una especie de Walter Lippmann hispánico a quien releeré en cuanto me compre un ordenador. MÁXIMO

EL DON
He tratado de dar con él en la biblioteca. No lo he encontrado. No importa: me sé el relato de memoria, desde niño. Hoffmann habla de un bibliotecario, viejo y feo; y de su joven prometida, que ama a otro; y de cierto poderoso personaje que decide favorecer a los jóvenes amantes. Ofrece un trueque al viejo: un objeto como el cual no hay otro. Pero, ¿qué objeto podría ser preferible a la mujer amada? Le pone un libro entre las manos; sus hojas están en blanco. ¿Eso es todo? Métetelo en el bolsillo. ¿Cuál es el libro más precioso que conozcas? El bibliotecario evoca cierto raro incunable. Lo tienes en tu bolsillo. Entre sus manos, aparece la edición soñada. Cada vez que lo desees, se trocará en cualquier libro. Acepta el trato, el viejo. Sale ganando. Hubo de transcurrir medio siglo para que un día ese libro prodigioso llegase a mis manos. Eso es un portátil en red: todos los libros de todas las bibliotecas. También, toda la historia. La del último siglo, que ABC pone ahora en mi pantalla. El regalo infinito. GABRIEL ALBIAC

ESPAÑA Y EL HUMOR GRÁFICO
Me parece fundamental que ABC vuelque toda su Hemeroteca en Internet. Yo, por ejemplo, creo que las fotos de la portada de la colección de ABC de la Primera Guerra Mundial son una cosa increíble. Yo he utilizado algunas veces en mis trabajos portadas de ABC, como una famosa en la que aparecen unos observadores de artillería del Ejército prusiano subidos en sus caballos. De pie, están apoyados en un poste de teléfono mirando con los prismáticos para alcanzar más alto. Una maravilla. Una de las grandes ventajas que tiene Internet es precisamente que nos podemos recrear y ver cosas de cómo era el mundo en aquel momento. Y no hay nada mejor para ver cómo era el mundo de entonces que la Prensa. Fíjense lo que puede suponer para una persona poder acceder a todos los chistes publicados por Antonio Mingote desde principios de los años 50, cuando él empezó en ABC, hasta nuestros días. Es curioso porque a mí me parece fundamental observar el devenir de la Historia de España a través del humor gráfico, por ejemplo de Antonio. Y si ese acceso se puede tener, y además de modo gratuito, pues mejor que mejor. FORGES

VOLUPTUOSO
Cuando yo llegué a Atocha hace ya unas cuantas lunas y vi la cuadriga que hay frente a la estación pensé, como los toreros que soñaban con lidiar en Las Ventas, que yo quería torear en ABC. Ahora nos ofrece una Hemeroteca que es el ecocardiograma de nuestra Historia. Lo primero que buscaré serán los santos, como decíamos los niños de antaño, y los anuncios, que me apasionaban. Y, por supuesto, la antología del columnismo porque en ABC han escrito, desde el 98 al 27, todos los grandes del Periodismo. Rescatar las páginas completas va a ser algo voluptuoso, una cosa maravillosa. Vamos a ver nuestra propia sombra alargada en un viaje hacia atrás como el de una gaviota. RAÚL DEL POZO

LIBERTAD Y MEMORIA
En 1905, cuando Azorín le envió al recién nacido diario ABC la primera crónica telegráfica del Periodismo español, con noticia del atentado padecido en París por Don Alfonso XIII, sobrevino la modernidad en la Prensa nacional. Después, en 1906, la publicación de la fotografía de Luis Mesonero Romanos descriptiva del atentado de Mateo Morral en la boda de Doña Victoria Eugenia de Battenberg con el Rey de España inauguró a escala mundial el gran Periodismo gráfico. Ahora, en Internet, el libre acceso a la Hemeroteca que guarda las colecciones de ABC y Blanco y Negro instala en el futuro el sueño de Torcuato Luca de Tena. Noticias veraces, opiniones independientes y memoria viva y abierta: el pedestal de la libertad. MANUEL MARTÍN FERRAND

UN TESORO INFORMATIVO
Disponer de todo el archivo documental y gráfico publicado por el diario ABC, por la revista Blanco y Negro y por el suplemento cultural (ahora ABCD las Artes y las Letras) es desde luego un regalo para el curioso, una insuperable fuente de consulta para el investigador y una utilísima guía para toda clase de usuarios. En esos cien años de vida de ABC está también cumplidamente representada la historia de España de todo un siglo. Y poder acceder a ese tesoro informativo con tan manifiesta comodidad acentúa aún más el beneficio impagable de este nuevo servicio del periódico. JOSÉ MANUEL CABALLERO BONALD.

UN RÍO DE HISTORIA
El 14 de abril y el 18 de julio. El 20 de noviembre y el 23 de febrero. El 6 de diciembre y el 15 de junio. El 11 de septiembre y el 11 de marzo. Dato y Carrero. Franco y Primo de Rivera. Prieto y González. Azaña y Suárez. Don Alfonso XIII y Don Juan Carlos I. Churchill y Gorbachov. Kennedy y Obama. De Gaulle y Perón. Stalin y Pinochet. Ho Chi Min y Fidel Castro. Picasso y Warhol. Neruda y Alberti. Carlos Gardel y Lola Flores. Los Beatles y los Rolling. Dylan y Cohen. JRJ y Cela. Di Stéfano y Zidane. Manolete y José Tomás. Cavia y Umbral. Pemán y Campmany. Mingote y Mingote.
Y así que pasen otros 105 años… IGNACIO CAMACHO

TESTIGO Y TESTIMONIO
ABC es una referencia necesaria en el panorama de los medios de comunicación españoles. No es únicamente un periódico madrileño, pues irradia a través de otras capitales españolas. Ha sabido ser testigo y testimonio de diversas épocas de nuestra vida nacional, y ha sabido mantener, siempre, una línea de continuidad, en el terreno de la profesionalidad periodística y en términos morales y políticos, que constituye la mejor garantía para su público. Y ha tenido la capacidad, en sus páginas de opinión, en su Tercera, y en su suplemento literario de aglutinar un elenco de firmas que acreditan su preferencia por temas universitarios —artísticos, literarios y filosóficos— que le dan solera y valor. ABC ha sido, además, en su apuesta inconmovible por instituciones básicas de nuestro país, como la Monarquía, un sólido punto de apoyo de nuestra vida democrática, a la que ha tamizado de una línea de solvencia liberal necesaria. Quisiera resaltar, en este punto, su decidida apuesta por la educación y la cultura, que son quizás los puntos flacos de nuestra sociedad, históricamente poco sensible a los grandes debates intelectuales y a los temas mayores de la vida cultural que se desarrolla en los principales focos neurálgicos del mundo occidental. Puede ser que el Periodismo que todos reconocemos, por la competencia de la Prensa gratuita, se halla en dificultades, pero precisamente la opción digital permite un refuerzo a la mejor Prensa, y ABC descuella en este terreno imprescindible. EUGENIO TRÍAS

ENCICLOPEDIA DEL SIGLO XX
El gran esfuerzo que realiza ABC con el lanzamiento de su Hemeroteca, desde su fundación, en formato pdf consiste en volcar en Internet toda la Historia de España Contemporánea,y además de primera mano. Con la eficacia contextual de que son argumentos en caliente, recientes, directos, una fuente valiosísima. Por ejemplo, mi familia colecciona desde el primer número todos las revistas de Blanco y Negro, completas, y ahí se pueden consultar modas, películas, literatura, arte... Es una especie de Enciclopedia del siglo XX, de un valor extraordinario. ARTURO PÉREZ REVERTE

80 AÑOS DE 80 SEVILLAS
Como estas línea aparecerán junto con otras escritas por más insignes plumas nacionales, que harán el merecido elogio de esta iniciativa de ABC para poner la totalidad de su riquísima Hemeroteca en el escritorio de cada navegante por Internet, quiero centrar mi alabanza provinciana en algo muy cercano y querido: ABC de Sevilla. Sepan, sevillanos de todo el orbe, que ya tienen en Internet la totalidad de la Colección del diario-institución de la ciudad, el que Don Torcuato Luca de Tena soñó como una Plaza de España Periodística y su hijo Don Juan Ignacio hizo realidad cuando la Exposición de 1929. Con la Colección de ABC de Sevilla está en Internet la Historia de la ciudad y de su literatura. El mejor Joaquín Romero Murube, por ejemplo, está en esas páginas. Y los Manolos: Manuel Halcón, Manuel Sánchez del Arco, Manuel Díez Crespo, Manuel Ferrand. La mejor literatura de Sevilla, que se hizo en ABC. Desde una pantalla de Internet, 80 años de 80 Sevillas distintas nos contemplan. ANTONIO BURGOS

ÁLBUM
Una Hemeroteca es un álbum sobre todo para las personas que tenemos eso que se llama «cierta edad». Se trata de reconstruir el pasado, que es irreparable siempre, pero uno se consuela aunque nuestras caras aparezcan amarillentas en las fotografías. Afortunadamente yo he tenido el honor de ser galardonado con los dos premios de la Casa —el Cavia y el Luca de Tena—, que fueron dos momentos muy emocionantes de mi vida. Conservo aún esos viejos recortes que los glosaban. Cuando vaya a Madrid quiero pasarme inmediatamente por la Casa para resucitar el tiempo perdido, porque el tiempo que se pierde vuelve luego. El esfuerzo de ABC de volcar su Hemeroteca completa en Internet es ejemplar: es divulgar la Historia, la más próxima, la que importa. Ahora que se habla tanto de la memoria histórica tenemos que cuidar la nuestra personal: todas las memorias, como todas las huellas digitales, son distintas. A mí me parece una gran idea. ¿Lo primero que yo buscaría en la Hemeroteca de ABC en abc.es? Para lo que se es más fiel es para la fotografía y para reconstruir las viejas alineaciones de fútbol. Iría con preferencia a los tiempos en los que yo tenía doce o trece años, entonces ya era muy aficionado al fútbol y al boxeo, para buscar la gente que no pude ver evolucionar y que se ha quedado para siempre fijada en la fotografía. Y a los grandes cronistas de fútbol y articulistas que ha tenido ABC, como mi inolvidable Jaime Campmany: éramos amigos desde la primera juventud, desde los veinte años. He tenido ya muchas perdidas. ABC es un trozo de Historia, un periódico legendario. MANUEL ALCÁNTARA

FELICES INSOMNIOS
Borges soñó un imposible libro que, como la arena, no tenía principio ni fin: jamás podía abrirse dos veces por la misma página, tan infinito era el número de sus páginas; y tan obsesionante lo que en ellas podía leerse que su mera posesión bastaba para enloquecer a su propietario, o para condenarlo a perpetuidad al insomnio. Ahora aquel sueño de Borges se ha hecho realidad –realidad febrilmente gozosa, despojada de las connotaciones sombrías de la fabulación borgiana-- con la botadura de la hemeroteca virtual de ABC, nuevo libro de arena que trae a nuestra casa la aventura vertiginosa de un periódico que, desde su fundación, quiso contener el pálpito urgente de las palabras más hermosas. Llevo un par de días insomne y enloquecido de dicha, jubiloso y perplejo como un niño con un juguete nuevo (pero hay juguetes que nunca se hacen viejos), buceando en los archivos de esta bendita hemeroteca que me desvela una algarabía infinita de belleza literaria: los sarcasmos parlamentarios de Fernández Flórez, las erudiciones romanas de Eugenio Montes, las divagaciones melancólicas de Ruano, los primores contemplativos de Azorín, el jubiloso estoicismo de Pemán, la penetración irónica de Camba… Un copioso libro de arena sin principio ni fin que deja en nuestros ojos la lumbre de un oro que nunca se extingue. Felices insomnios a todos. JUAN MANUEL DE PRADA

«MI» ABC QUE OLÍA A FLOYD
No tengo conocimientos suficientes para precisar todo lo que ha supuesto ABC en el Periodismo español de los últimos cien años, pero sí lo que ha significado para mí desde que aprendí a leer. El ABC llegaba a casa de noche. Lo traía mi padre del trabajo, de la peluquería. Yo empezaba a leerlo por los Deportes, luego Espectáculos (me veo repasando una y otra vez la cartelera cinematográfica); luego miraba las fotos y leía los artículos. González Ruano era mi favorito. Es curioso cómo un hombre mayor podía llegar al corazón de un niño escribiendo temas adultos. Pero a veces ocurre. Después descubriría que César era un escritor de alma joven. ABC ha sido siempre «mi» periódico. Y, por ejemplo, del día que publiqué mi primera «Tercera» tengo un recuerdo tan extraordinario como la tarde que conocí a Billy Wilder. En fin. No sé si en ABC está reflejada gran parte de la historia del siglo XX, pero de lo que no tengo duda es de que forma parte de mi familia, de mí. Ay. Volvamos a Proust: sentía la llave en la cerradura, me levantaba, acudía a la puerta, besaba a mi padre y el me daba el periódico, que olía a Floyd. JOSÉ LUIS GARCI

UN PASO DE GIGANTE
ABC nace cada día con espíritu de presente, vocación de futuro, y memoria del pasado. Hay que aplaudir sin reservas el notable esfuerzo de digitalizar la hemeroteca de ABC, para acercar al lector las noticias del ayer, como si fuesen hechos de ahora mismo. Gracias a la informática y el poder comunicativo de Internet, las noticias del pasado abandonan el rincón del olvido, y pasan del legajo al chip. El arcaico documento se convierte en archivo almacenable, ligero y accesible. La digitalización de la hemeroteca de ABC es una estimable iniciativa, y gracias a ella la consulta será más fácil, la documentación más eficiente, la investigación más dinámica, la historia más cercana. La labor es ingente para un periódico como ABC, con tantos años de vida y tantos números en su haber y por su magnitud, se hace aún más meritoria. Comprimir los numerosos tomos de la colección de ABC en una colección de gigabytes, ligeros de almacenar y fáciles de consultar, es, conciliar dos espacios y dos tiempos, pues se utilizan los recursos del pasado para dar un paso de gigante hacia el futuro.El libro electrónico está ahí, a la vuelta de la esquina. ABC lo recibirá con los brazos abiertos y con su descomunal almacén de noticias, convertidas en un equipaje ágil y atractivo. LUIS DEL OLMO
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