
Lunes, 21-09-09
F. BLANCO
Luis Antón y Daniel Roa, de la empresa Grupo Antón
JULIA GUTIÉRREZ
VALLADOLID. Si a los estragos que la crisis está causando en las empresas se añade el problema de una buena parte de la plantilla de baja por la gripe A, el resultado puede ser catastrófico. Porque más vale prevenir que curar, el Grupo Antón, radicado en Valladolid y con delegaciones repartidas por toda España, ha elaborado un plan de actuación frente a la pandemia que se prevé de cara a este invierno, cuando el virus tiene mayor facilidad de transmisión.
Las empresas grandes, dado que son las más vulnerables debido a que cuentan con un mayor número de empleados que conviven muchas horas en espacios cerrados, son las que están solicitando más información. En el caso de contratar con un servicio de prevención, el personal de Antón realizará en el centro de trabajo «una limpieza a fondo que se lleva a cabo con un producto específico», explica el gerente del Grupo, Luis Antón, quien asegura que «el coste no es elevado» y con ello se garantiza el funcionamiento. Sobre todo, si se tienen en cuenta las pérdidas que supondría tener que cerrar las instalaciones de una compañía por este motivo.
Poniéndose en el peor de los casos, es decir, cuando ya se ha producido un contagio, también hay soluciones capaces de «minimizar el impacto», señala Luis Antón. De momento, ya han atendido dos casos, uno en el País Vasco y el otro en Madrid. Una vez que reciben el aviso, un equipo de especialistas en recuperación biológica acude al edificio donde se ha producido para proceder a la desinfección total, tras lo cual se pueden llevar a cabo otras técnicas de refuerzo como puede ser la ozonización. En este sentido, la utilización del ozono ofrece una gran eficacia, ya que «desinfecta todo», asegura el gerente de la firma, quien además destaca que «el personal está formado y tiene un curso de prevención».
«Miedo al absentismo»
A pesar de las imágenes que se han visto de gente de otros países con mascarilla, en los inicios de la gripe A, Antón sostiene que dado que «genera humedad», lo cual es una vía de propagación, en realidad no es aconsejable para las personas sanas y «sólo el que está contagiado» debería usarla para evitar la transmisión en la medida de lo posible.
No obstante, «seguramente hay más casos de gripe A de lo que la gente cree», comenta Antón, porque los efectos son más o menos similares a los de una gripe común. En este sentido, afirma que como empresario «a lo que se tiene miedo es al absentismo», ya de por sí muy alto en situaciones normales.
Por último, Luis Antón apunta que ni las empresas que como la suya se dedican a hacer limpiezas, ni los distribuidores de jabones y productos, que no han subido los precios, están sacando partido de la situación, mientras que «los laboratorios si que han hecho negocio» con los antigripales que se han comprado en cantidades masivas para contar con remanentes en el caso de una pandemia.


