Real Madrid
Liga BBVA
| Real Madrid | Xerez |
|---|---|
| 5 | 0 |
Real Madrid: Iker Casillas; Sergio Ramos, Albiol, Garay, Marcelo; 'Lass', Gago, Kaká (Guti, m.69); Cristiano Ronaldo (Van Nistelrooy, m.79), Raúl (Granero, m.59) y Benzemá.
Xerez: Renan; Francis, Casado (Momo, m.59), Aythami, David Prieto; Moreno (Abel, m.74), Bergantiños, Viqueira, Armenteros; Carlos Calvo y Maldonado (Antoñito, m.67).
Goles: 1-0, m.1: Cristiano Ronaldo. 2-0, m.75: Cristiano Ronaldo. 3-0, m.79: Guti. 4-0, m.82: Benzema. 5-0, m.88: Van Nistelrooy.
Árbitro: Delgado Ferreiro (colegio vasco). No mostró ninguna cartulina.
Incidencias: encuentro correspondiente a la tercera jornada de Primera División disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante unos 79.000 espectadores, 6.000 de
ellos seguidores del Xerez. El Real Madrid homenajeó a Alberto Contador.
Actualizado Lunes, 21-09-09 a las 11:21
El Real Madrid, dicen, y dicen bien, no tiene un dibujo claro. El sistema está difuminado, y los espíritus de orden, ante esto, se desazonan. Al Bernabéu se ha ido casi siempre a ver fútbol; pero cuando llega un nuevo entrenador, lo que los espíritus de orden quieren ver es geometría: se dejan los ojos en busca del dibujo. Los hay que detectan un cuadrado mágico, o quizás un triángulo hechicero. Tampoco descartemos el pentágono encantado, el hexágono sibilino y a lo mejor, incluso, el heptágono brujo. Es difícil saber dónde alcanza la fantasía del geómetra de campo, que a falta de líneas nítidas siente el ánimo borroso, en vela, como... desdibujado. Para satisfacer de verdad al geómetra ansioso, habría que poner en el banquillo a Euclides.
Estaba aún el cuerpo de geómetras sacando el cartabón y la escuadra en pos del sistema, cuando Cristiano ya había roto todos los polígonos. No tardó ni un minuto en traspasarlos con una diagonal. Cruzó el área a la derecha, cebando su velocidad con el temor de la defensa a hacerle falta, y su tiro superó a Renan. Fue un bautismo helado para el Xerez. Toda una vida esperando el agua bendita del Bernabéu y en 48 segundos ya le congelaba el 1-0.
El Madrid no tendrá dibujo, pero la paleta le estalla de luz y te los puede meter de todos los colores. Si el cuadro de Pellegrini pasa a la historia del arte, será como expresionista. Todavía no está para hacer una exposición, es cierto. A pesar del liderato, a pesar de los cinco goles, ante el Xerez solo dejó pinceladas.
Los atacantes blancos,vista la rapidez y enjundia del aperitivo, se pasaban la lengua por los labios: el Xerez parecía pan (con caviar) comido. Fue una gula precipitada; para relamerse tuvieron que esperar una hora larga. El equipo tiene de momento más comida que gastronomía. Al final hay rancho de goles, raciones generosas con salpicón de lujo, pero la elaboración no está a la altura del hambre ni de los cocineros. Aún no brillan como deben los tres tenedores.
Hubo que aguardar al cuarto de hora final para ver cómo el Madrid saciaba el apetito. En esa pesada espera a mesa puesta, quedó patente el desajuste entre el caché del equipo y su juego. La pirotecnia llega de repente, porque todos, en un momento dado, van como cohetes, pero pesa una nostalgia de fútbol fluido y colectivo. Falta la cohesión, la jugada elaborada que sostenga el regusto de la grada. Tiene que surgir este o aquel con su pólvora privada.
El Xerez asimiló el golpe del 1-0 y demostró que no venía a conformarse con un simulacro. El Madrid le facilitó una conducta y un juego dignos. Una vez más, pese al merodeo de Kaká en ayuda de la media, fue Lass quien tuvo que apoyar, regatear, pasar -corto y largo-. Gago vaga por los partido en su propia sombra. Lanzados a su aire hacia Renan, los delanteros del Madrid escindían el grupo, y el Xerez penetró por los huecos. Viqueira quiso y tuvo el balón, y Armenteros y García Calvo, esforzado hasta el límite muscular, dieron disputa al partido, que rodó aburrido entre la atonía del anfitrión y la falta de remate del debutante.
La segunda parte acentuó esta indefinición hasta la traca final, que pareció compensarlo todo aunque no aclare nada. Entraron Granero y Guti para trazar mejor el centro del campo; y, causa-efecto o no, entonces, con el Xerez quemado por su entrega, la noche reventó de goles: la faceta cabeceadora de Cristiano, la intuición de Guti, el gran estreno de Benzema y la dinamita aún caliente de Van Nistelrooy, que después de su larguísima lesión ha vuelto. El Madrid dibuja con fuego.








