Los militantes socialistas expedientados por expresar sus opiniones en un blog dicen que no les van a callar
Escribir a contracorriente en Andalucía es llorar. Doce militantes de base del PSOE gaditano están a un paso de ser expulsados del partido por colgar en internet un blog crítico con la jerarquía socialista local, pedir debate interno y no admitir el cabezazo disciplinado. Los expedientados tienen al menos tres rasgos en común: son jóvenes, no tienen cargos públicos y actúan como tábanos.
«Nos quieren echar por ser la mosca cojonera del PSOE de Cádiz». La frase es de José Berasaluce, uno de los «condenados», que se queja de que compañeros de relumbrón, como la también gaditana Aído, dispongan de un blog con el nihil obstat asegurado, mientras se quiere censurar a Cádiz Socialista (el nombre del suyo) por disentir de la línea oficial.
Este intento de expulsión de blogueros del partido al que pertenecen no tiene precedente político, según indica Berasaluce. «No pueden frenar la acción política desde internet. En la red, los internautas no somos como los medios convencionales, no dependemos de la publicidad institucional. Aquí la gente escribe sin cortapisas».
¿Y qué es lo que se ha publicado para molestar tanto al partido? «Que hace falta un cambio en la dirección por el bien del PSOE en Cádiz». El problema se remonta a 1995 y se renueva cada cuatro años. «Desde entonces no ganamos las elecciones. Pero lo peor es que quienes mandaban entonces, mandan todavía». Hace un año, los críticos intentaron acceder al poder en un congreso, pero perdieron. El blog fue una idea posterior. Y exitosa. «Los socialistas de Cádiz nos tienen como referente. Y eso le preocupa a la dirección y explica que nos quieran echar».
La apertura del expediente desembocará previsiblemente en la expulsión, pero los críticos no se lo pondrán fácil a sus rivales orgánicos. «Nos defenderemos con uñas y dientes. Iremos a los Tribunales. Y nos darán la razón. La dirección del PSOE no es la dueña del partido», dice Berasaluce, quien tiene claro que detrás de esta cacería contra la libertad de expresión está Luis Pizarro, vicesecretario regional socialista y consejero de Gobernación en el ejecutivo de José Antonio Griñán. «Él es el que manda. La persecución tiene su visto bueno».


