Un vehículo permanece inutilizado por el barro junto a una carretera llena de barro. F.O.
Actualizado Miércoles, 16-09-09 a las 09:19
Incredulidad, pánico, rabia e impotencia sintieron los vecinos de Monturque cuando se vieron con el agua al cuello, fruto de una impresionante riada a consecuencia de la tromba de agua que cayó en la noche del pasado lunes en la sierra de Cabra.
Y es que, según informó a ABC el alcalde, Pablo Saravia, la tormenta pasó por Monturque dejando solamente unos dos litros de agua por metro cuadrado, pero el agua acumulada en la confluencia del río Cabra con el arroyo Santa María —que ya venía desbordado desde la cabecera— propició una gran avenida que azotó a algunas parcelas tanto de la pedanía de las Huertas Bajas de Cabra como a unas 30 casas en la zona baja de Monturque, donde la crecida alcanzó dentro de las viviendas más de 1,8 metros de altura.
Pozos, patios, sótanos y plantas bajas quedaron totalmente anegadas. Asimismo, la riada arrastró varios coches y maquinaria agrícola, también acabó con la vida de animales y destruyó plantaciones. Todo en pocos minutos, según informaron los vecinos a ABC. Unos hechos que se produjeron antes de la medianoche y que precisaron de la intervención de los efectivos del cuerpo de bomberos, que tuvieron que evacuar «in extremis» a siete personas que quedaron atrapadas en el interior de sus viviendas y a otra más que aguardaba en su vehículo sin poder salir.
La catástrofe dejó a los vecinos sin apenas nada, incluso sin ropa ni camas. Un vecino señaló que cuando bajó al sótano se encontró el coche flotando mientras se balanceaba de pared a pared. El propietario de otra vivienda no ocultaba su indignación entre sollozos, indicando que las autoridades egabrenses no advirtieron de la crecida de los cauces.
Ríos sin limpiar
Muchos culpan a la Confederación Hidrográfica de lo acontecido. «Hay brozas y cañas en todas partes y es porque no limpian el río», apuntó una mujer mientras achicaba agua escobón en mano.
De hecho, los trabajos de desagüe y limpieza se prolongaron a lo largo de la jornada de ayer, siendo necesaria la presencia de excavadoras, camiones bomba, palas de mano, esportones y mangueras, que no cesaron una vez que las viviendas fueron fotografiadas por los técnicos.
Aparte de Montuque, también se han registrado daños importantes en Cabra, donde el agua anegó locales y bajos comerciales situados en los arcos de la antigua calle Baena debido a la construcción de un acerado con los fondos del Plan E que impidió el desvío del agua hacia el cauce del arroyo de la Tejera, y en Lucena hubo cortes en el Puente de Córdoba y Las Fontanillas.
Asimismo la crecida del arroyo Santa María causó importantes daños en el campo a lo largo de unos 10 kilómetros. Los olivareros señalan que la avenida arrancó unos 200 olivos en una sola finca, amén de otros árboles que provocaron el corte de dos carreteras. Asimismo se han perdido el rastro a tractores, furgones y maquinaria agrícola. Además, el propietario de una granja avícola indicó la pérdida de unos 2.000 pavos cuando el agua arrancó de cuajo los pilares, muros y tejado de una de las naves.
Para hoy, la previsión del tiempo vuelve a señalar lluvias, con una probabilidad del 65 por ciento, en la zona.

