Actualizado Domingo, 13-09-09 a las 18:32
Simón Peres cumplió ayer con toda normalidad su agenda oficial tras haber pasado la noche en el hospital Sheba de Tel Aviv, donde fue trasladado tras sufrir el sábado un breve desmayo durante un acto público. Peres, de 86 años, se reunía por la mañana en Jerusalén con el enviado especial de Estados Unidos para Oriente Próximo, George Mitchell, con quien coincidió en la necesidad de acelerar esfuerzos para retomar el proceso de paz con los palestinos.
De acuerdo con su médico personal, Rafi Valdan, el desvanecimiento del presidente de Israel pudo deberse al calor o al cansancio provocado por su intenso ritmo de trabajo. Tras el susto, el parte hospitalario decía ayer que Peres está “dinámico, joven de corazón y físicamente saludable”.


