El Gobierno quiere cubrirse las espaldas antes de que estalle una nueva polémica sobre la Ley de la Carrera Militar, ya que se empiezan a agotar los plazos para pronunciarse sobre las miles de quejas de los militares, que están llegando al Ministerio de Defensa. Antes de que en el Congreso de los Diputados comiencen a debatirse las Proposiciones No de Ley que piden un cambio en la normativa, presentadas por PP e IU, a la que se sumará otra de CiU, el Gobierno ha querido adelantarse. No está dispuesto a que sea la oposición la que le obligue a votar y posicionarse en tan polémico asunto y, por ello, de forma imprevista, la subsecretaria de Defensa ha solicitado una comparecencia de urgencia en la Comisión de Defensa.
A los grupos parlamentarios esta iniciativa a la desesperada del Ministerio de Defensa les ha cogido de sorpresa. La petición de comparecencia entró en la Cámara el día 2 , según confirmó a ABC el portavoz socialista, Jesús Cuadrado, fue calificada por la Mesa del Congreso en su reunión del día 8 y los portavoces se la encontraron de sorpresa el pasado miércoles en la reunión de la Mesa de la Comisión de Defensa. No figuraba en el orden del día y no tenían la documentación necesaria para poder valorar la necesidad de la misma.
Una «emboscada»
La reacción de la oposición a lo que consideran un atropello al funcionamiento interno de la Comisión no se ha hecho esperar. La portavoz popular, Beatriz Rodríguez-Salmones, aseguró a ABC que, «en un tema de esta envergadura, no podemos improvisar. Nunca he visto un Ministerio que quiera mandar en una comisión parlamentaria de la manera que lo hace éste». Rodríguez-Salmones afirma que el Gobierno lo único que quiere hacer es «ganar tiempo y evitar debatir la proposición que presentó nuestro grupo. No podemos entender más que quieran echar una cortina de humo y hacer una cosa tan antireglamentaria». Además, advierte que no se ha llegado a ningún acuerdo para la comparecencia de la subsecretaria que, fuentes socialistas, apuntan a que podría ser el próximo miércoles.
Por su parte, el portavoz de CiU, Jordi Xuclá, calificó la intención del Gobierno de «emboscada» y aseguró que «los asuntos de Estado no se pueden tramitar así» y que su grupo «ha expresado sus reservas a una comparecencia tan atropellada». El diputado recuerda que esta Ley es «el tema más problemático de personal, en decenios, que el Gobierno ha minusvalorado».