El primer ministro italiano ha mantenido hoy su habitual tono distendido con los mandatarios españoles / AFP
Actualizado Viernes, 11-09-09 a las 06:03
El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, ha aprovehado hoy el saludo protocolario a los seis ministros del Gobierno español que acompañan a José Luis Rodríguez Zapatero en la la XVI Cumbre hispano-italiana, para disculparse en persona con Carme Chacón por haber dicho en su día que el Gobierno de Zapatero le parecía demasiado «rosa». En su habitual tono de broma, se pudo ver a Berlusconi departiendo con la titular de Defensa española, así como con el de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, y a través del circuito de televisión se pudo escuchar la frase «La Prensa siempre lo cambia todo» en alusión a que nunca quiso menospreciar la presencia de mujeres en el Ejecutivo español.
La cita de la Maddalena va a estar muy dedicada a preparar la reunión del G-20 en Pittsburgh y el relevo de la Presidencia española de la Unión Europea (UE) a 1 de enero próximo.
Además, entre los numerosos medios italianos y españoles desplazados hasta la isla de Cerdeña hay mucha expectación por ver qué dice el primer ministro italiano de las acusaciones que hoy publica la Prensa de este país procedentes del empresario de Bari y amigo personal de Berlusconi, Gianpaolo Tarantini, que aseguró que organizó decenas de fiestas en Villa Certosa a las que asistió Berlusconi, además de una treintena de prostitutas.
La comitiva española ha sido recibida con honores militares en la isla situada al oeste de Italia. Zapatero, Chacón, Elena Salgado, Pérez Rubalcaba, Miguel Ángel Moratinos, José Blanco, Miguel Seebastián y el secretario de Estado para la UE, Diego López Garrido, han arribado hacia las 10.55 horas y han sido saludados por Berlusconi, además de un grupo de ministros de su Ejecutivo: el ministro de Exteriores, Franco Frattini; el de Interior, Roberto Maroni; el de Economía y Finanzas, Giulio Tremonti; el de Defensa, Ignazio La Russa; el de Infraestructuras y Transportes, Altero Matteoli; el de Desarrollo Económico, Claudio Scajola; el de Políticas Europeas, Andrea Ronchi; y la de Desarrollo y Competitividad del Turismo, Michella Vittoria Brambilla.
La cita de la Maddalena va a estar muy dedicada a preparar la reunión del G-20 en Pittsburgh y el relevo de la Presidencia española de la Unión Europea (UE) a 1 de enero próximo.
Además, entre los numerosos medios italianos y españoles desplazados hasta la isla de Cerdeña hay mucha expectación por ver qué dice el primer ministro italiano de las acusaciones que hoy publica la Prensa de este país procedentes del empresario de Bari y amigo personal de Berlusconi, Gianpaolo Tarantini, que aseguró que organizó decenas de fiestas en Villa Certosa a las que asistió Berlusconi, además de una treintena de prostitutas.
La comitiva española ha sido recibida con honores militares en la isla situada al oeste de Italia. Zapatero, Chacón, Elena Salgado, Pérez Rubalcaba, Miguel Ángel Moratinos, José Blanco, Miguel Seebastián y el secretario de Estado para la UE, Diego López Garrido, han arribado hacia las 10.55 horas y han sido saludados por Berlusconi, además de un grupo de ministros de su Ejecutivo: el ministro de Exteriores, Franco Frattini; el de Interior, Roberto Maroni; el de Economía y Finanzas, Giulio Tremonti; el de Defensa, Ignazio La Russa; el de Infraestructuras y Transportes, Altero Matteoli; el de Desarrollo Económico, Claudio Scajola; el de Políticas Europeas, Andrea Ronchi; y la de Desarrollo y Competitividad del Turismo, Michella Vittoria Brambilla.
L'Aquila, con vistas al mundoAdemás del encuentro bilateral que mantendrán Berlusconi y Zapatero, la cumbre constará de varias reuniones temáticas bilaterales entre los ministros españoles y sus homólogos italianos. El encuentro, que sucede a la cumbre de Nápoles en 2007, se celebra en la isla de la Maddalena, en Cerdeña, a petición expresa de Berlusconi, ya que en esta ocasión debería haber tenido lugar en España. Según explicaron fuentes gubernamentales, el primer ministro italiano pidió que éste fuera el lugar de la reunión dado que allí iba a haberse celebrado la cumbre del G-8 en julio que finalmente se trasladó a L'Aquila, la localidad devastada por el terremoto del pasado abril, y no quería que los esfuerzos realizados para acoger tal evento se malgastaran.
De hecho, la XVI Cumbre Hispano-italiana servirá para enseñar al mundo la moderna rehabilitación del antiguo arsenal de la isla, que el Gobierno italiano tenía a punto para celebrar la cumbre del G-8, antes de que ésta fuera repentinamente trasladada a L'Aquila.


