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Actualizado Jueves, 10-09-09 a las 18:51
El presidente venezolano, Hugo Chávez, ha tenido que hacer concesiones en Moscú para conseguir armas. Chávez anunció hoy en presencia de su homólogo ruso, Dmitri Medvédev, que Venezuela “reconoce la independencia de las repúblicas de Osetia del Sur y Abjasia”, convirtiéndose así en el tercer país del mundo, tras Rusia y Nicaragua, que adopta tal medida. A cambio, Medvédev prometió que “Rusia suministrará a Venezuela los tipos de armamento que solicita”.
“También les venderemos carros de combate. Sin duda, y ¿por qué no? Tenemos buenos tanques y, si nuestros amigos nos los encargan, se los proporcionaremos”, añadió el jefe del Kremlin durante la rueda de prensa conjunta ofrecida en su residencia de Barvija, en las afueras de Moscú. Al mismo tiempo, el presidente de Venezuela se comprometió a “dar un impulso” al proceso de reconocimiento de las dos provincias separatistas georgianas por parte de otros estados de Iberoamérica.
La satisfacción en Osetia del Sur y Abjasia fue absoluta, en lo que a las autoridades se refiere. En Georgia, sin embargo, se ha condenado el paso dado por Chávez, a quien califican de “dirigente marginal”. Así fueron las palabras del ministro para la Reintegración de Georgia, Temur Yakobashvili. El de Exteriores, Grigol Vashadze, dijo que “Rusia ha presionado a Venezuela y la ha pagado con dinero de sus contribuyentes”.
Según la edición de hoy del diario ruso “Kommersant”, las armas que Rusia se dispone a despachar a Venezuela incluyen una veintena de misiles antiaéreos Tor-1 y Tor-M2E, tres submarinos diesel de la clase “Varshavianka”, proyecto 636 (Kilo, según la denominación de la OTAN), 12 aviones pesados de transporte IL-76 e IL-78, aviones de combate Sujói, blindados BMP-3 y tanques.
La agencia Interfax, que citaba el martes fuentes del Complejo Industrial Militar ruso (VPK), añadía “decenas” de helicópteros de combate Mi-28N, lanzaderas de cohetes de emplazamiento costero contra navíos de 130 kilómetros de alcance, aviones de reconocimiento IL-114, cohetes “Smerch”, guardacostas “Mirazh” y lanchas de desembarco “Murena-E”. La misma fuente calculaba el costo de la actual transacción en más de 1.500 millones de euros, teniendo en cuenta que Chávez se ha gastado ya en armas rusas unos 3.500 millones de euros.
“No voy a fingir, la cooperación técnico-militar constituye un bloque importante en nuestras relaciones. Tal tipo de contratos no suelen firmarse en público”, admitió hoy Medvédev. Según sus palabras, “reconocer o no un estado es un derecho soberano de cada país y no tratamos de presionar a nadie, pero la decisión tomada por Venezuela no nos deja indiferentes, lo agradecemos profundamente”.
El ayudante del presidente ruso, Serguéi Prijodko, dejó caer el miércoles la posibilidad de que los acuerdos de venta de armas pudieran quedar momentáneamente en suspenso, palabras que fueron interpretadas como una advertencia a Chávez de que el reconocimiento de Osetia del Sur y Abjasia es una condición previa a cualquier transacción.
Pero, en el caso de que la cuestión se resolviera favorablemente, se estudiaría, señaló Prijodko, “la posibilidad de un crédito” para que Caracas pueda pagar la partida de armas. Venezuela recibió ya de Rusia el año pasado un préstamo de 700 millones de euros para comprar armamentos. El dirigente venezolano se reunió después con el primer ministro, Vladímir Putin, el principal impulsor del acercamiento entre Moscú y Caracas. Se firmaron también acuerdos en el terreno de la cooperación energética.



