Actualizado Miércoles, 09-09-09 a las 17:35
Los europeos apoyan abrumadoramente la política exterior del presidente de EE.UU, pero Barack Obama no ha satisfecho todas sus esperanzas, según la encuesta "Transatlantic Trends", realizada el pasado junio en 12 países europeos. En ella se observa, no obstante, que los estados del centro y el este europeo son menos entusiastas en su apoyo al presidente demócrata que los del oeste.
También apunta que muchos europeos quieren que sus gobiernos retiren las tropas de Afganistán, a pesar del incremento del esfuerzo militar que la administración Obama tiene previsto pedir a sus socios europeos. La mayoría de los encuestados se opondría a cualquier agresíon armada contra Irán si la diplomacia fracasa y la nación persa consigue hacerse con la bomba nuclear.
Las buenas noticias para Obama, cuyo índice de popularidad en su propio pais ha caído en picado desde que asumió la presidencia en enero, es que más de 3 de cada 4 europeos (un 77%) apoyan su política internacional. Un resultado espectacular comparado con el escaso 19% que el presidente George W. Bush conseguía el año pasado.
"Vemos un cambio reseñable en la opinión translántica respecto a la anterior administración" ha declarado Craig Kennedy, presidente del German Marshall Fund of the United States, un think-thank que financió la investigación junto a la fundación italiana Compagnia di San Paolo.
Las encuestas del 2008 reflejaron que los europeos tenían grandes esperanzas depositadas en Obama: recibió una calurosísima bienvenida cuando visitó Alemania en 2008 aún siendo candidato presidencial y sus índices de popularidad fueron particularmente buenos ahí.
Pero la encuesta de este año ha señalado que solo un 60% de los europeos del centro y del este apoyan sus políticas internacionales, un porcentaje sensiblemente inferior al 86% de Europa occidental.
Sólo un 25% de los habitantes del corazón de Europa piensan que la relación de sus países con EE.UU. han mejorado, comparado con el 43% de los ciudadanos franceses o británicos.
"En resumen, la presidencia de Obama aún no ha colmado las expectativas de una América post-Bush que piden los europeos" declaran los autores del estudio.
Desacuerdos en política exteriorLos investigadores afirman que aún hay diferencias importantes en asuntos exteriores entre Euroa y Estados y que "si esos desacuerdos no se solucionan, la popularidad de Obama caerá. Su «luna de miel» con los europeos posiblemente sea efímera"
Que la popularidad de Obama sea más baja en el centro y el este europeos posiblemente se deba a los temores de las intenciones rusas y que estas naciones disfrutaron de una relación relativamente buena con los Estados Unidos mientras Bush estaba en el poder.
La encuesta determinó que el 63% de los europeos son pesimistas respecto a la estabilización de Afganistán, donde fuerzas del viejo continente luchan encuadradas en las tropas de la OTAN. Un 55% de los europeos del oeste y un 69% de europeos del este quieren una reducción significativa de las tropas o una retira completa del país centroasiático.
El 43% de los europeos dijeron que apoyarían una creciente presión diplomática sobre Irán si finalmente adquiere armas nucleares, pero sin recurrir a agresiones militares. Un porcentaje similar al 47% de los americanos que sí apoyarían tal acción.


