
Foto: Agencias
Actualizado Miércoles, 09-09-09 a las 13:05
Las autoridades rusas han salido enérgicamente al paso de las constantes habladurías sobre lo sucedido con el carguero de bandera maltesa “Arctic Sea”, negando que transportase armas y asegurando que su única carga es madera. El ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, ha prometido que, tras las verificaciones pertinentes, “habrá total transparencia y todos quedarán convencidos de que los rumores eran infundados”.
“Es totalmente falso que el “Arctic Sea” llevase a bordo S-300” (misiles antiaéreos) con destino a Irán, declaró ayer Lavrov durante una rueda de prensa. Por su parte, la portavoz del Kremlin, Natalia Timakova, dijo que, mientras no hayan finalizado las investigaciones, “cualquier conjetura sobre la carga y su destino no son más que meras especulaciones”. Según el comité de investigación de la Fiscalía General de Rusia, tras una comprobación realizada en alta mar, se ha constatado que el barco almacena en su interior sólo “troncos y otros derivados de la madera”.
Después de una reparación en el puerto ruso de Kaliningrado, en donde se cree que se pudo introducir una carga secreta, el “Arctic Sea” zarpó desde Pietarsaari (Finlandia), el pasado 22 de julio, para transportar madera a Argelia. Luego fue abordado por unos desconocidos, desapareció y fue hallado por barcos de la Marina rusa cerca de Cabo Verde, el 16 de agosto.
Fueron detenidos 8 presuntos secuestradores, a los que la Fiscalía rusa acusa de piratería. Los tripulantes, todos de nacionalidad rusa, se niegan a contar nada a la prensa mientras, Mijaíl Voitenko, el periodista que primero informó del extraño incidente, ha tenido que abandonar Rusia al ser amenazado, según él, por los servicios secretos. El barco se dirige ahora al puerto militar ruso de Novorossiisk, en el Mar Negro.



