
ABC El arquitecto español Santiago Calatrava junto al polémico puente diseñado por él en Venecia
El puente de la Constitución que creó para Venecia Santiago Calatrava, inaugurado el año pasado, no es seguro. Es lo que concluye un informe de la Autoridad para la vigilancia de las contratas públicas del que se han hecho eco los medios de comunicación italianos. La edición digital del diario «La Republica» publicó ayer que en el documento se establece que no es una obra «plenamente en funcionamiento» y que se recomienda un control continuo para que cumpla con «los niveles mínimos de seguridad». Además, el periódico veneciano «Il Gazzettino» dice que en el informe se señalan «aspectos oscuros» y «supuestos errores de proyección de Calatrava» que el Ayuntamiento de Venecia no habría tenido en cuenta, y que se considera que «se puede perder repentinamente la funcionalidad del puente».
La respuesta ha llegado de la mano de la asesora veneciana en el ámbito de trabajos públicos, Mara Rumiz, quien asegura que «no es cierto que el puente sea inseguro» y recuerda que desde un principio se sabía que el puente requería controles. Una polémica más para una construcción de 94 metros de largo, cuyo coste superó en 4 millones de euros al inicialmente planeado y que ha suscitado críticas referidas a su estética.


