Domingo, 06-09-09
A Albert Einstein se le atribuyó esta frase: «Si la abeja desapareciera del planeta, al hombre sólo le quedarían 4 años de vida». Luego se ha descubierto que no es suya, que se la pusieron en sus labios unos apicultores para que pareciera más veraz el aviso de que sin las abejas nuestra existencia sería corta y complicada. La verdad es que la pronunciara o no, lo que si se piensa es que puede ser muy cierta. Saco a colación lo de las abejas y qué pasaría si éstas desaparecieran tras comprobarse que en estos últimos años están desapareciendo de muchos lugares del planeta y no se sabe bien por qué. Lo que sí sabemos es que hay una relación directa entre la polinización que realizan estos insectos en todo tipo de cultivos de los que el hombre somos beneficiarios. Por pandemias que han existido en las cabañas de abejas en algún país comunitario se sabe que cuando la población de abejas disminuye el porcentaje de frutas, verduras, etc. que se recogen es considerablemente menor. Lo que para cualquier país medianamente civilizado y sin civilizar resulta catastrófico.
Sobre la desaparición de las abejas hay varias teorías. Lo cierto es que es más de una: excesiva contaminación ambiental, pesticidas, insecticidas, sus propias enfermedades (verroa), las que no se han erradicado más las nuevas, desaparición de cientos de miles de hectáreas con todo tipo de flores silvestres, que es su alimento primordial, etc.
En nuestra comunidad expertos en apicultura y en medioambiente han alertado de este hecho y están recomendando a las administraciones que paguen a los agricultores por cultivar tierras con flores silvestres para aumentar el alimento y por tanto las poblaciones de abejas. Creo que debemos anticiparnos y hacerlo antes de que como en otros asuntos resulte tarde y mucho más costoso.


