Rectifica a Blanco y asegura que «no se van a tocar los tipos del IRPF» _ Sólo se eliminarán los 400 euros

REUTERS José Luis Rodríguez Zapatero, ayer durante la rueda de prensa celebrada en Estocolmo
A golpe de improvisación
José Blanco
Ministro de Fomento
19 de agosto
«Si es necesario elevar determinados tipos impositivos de las personas que tienen más renta, pues habrá que hacerlo»
Elena Salgado
Vicepresidenta segunda
26 de agosto
«Todos los impuestos están en revisión, absolutamente todos, aunque no es el momento de retirar los estímulos fiscales»
J. Luis Rodríguez Zapatero
Presidente del Gobierno
28 de agosto
«La reforma fiscal será limitada y temporal, respetando la actividad de la empresa y los ingresos por trabajo»
José Antonio Alonso
Portavoz parlamentario PSOE
29 de agosto
«Rajoy es profundamente insolidario porque la revisión beneficiará a la inmensa mayoría de los ciudadanos»
José Blanco
Ministro de Fomento
30 de agosto
«Quien gana más de 50.000 euros bien puede hacer una contribución extraordinaria en momentos difíciles»
Tras los pasos de los protagonistas de «Millenium»
Antes de ver al primer ministro sueco, Zapatero se dio un paseo por los lugares que sirvieron de escenario a Stieg Larsson para escribir su trilogía «Millenium», según confesó posteriormente a los periodistas. El presidente recorrió las calles de Södermalm, una de las muchas islas que pueblan esta bella ciudad hermanada con el agua, y pudo evocar los escenarios que vieron los protagonistas en la ficción, Lisbeth Salander y Mikael Blomkvist. Zapatero elogió no sólo las «buenas vistas» desde Södermalm, también la diferencia de temperatura con un Madrid abrasador. De «Millenium» dijo que es «referencia muy presente ahora en España por el éxito de la obra».
José Luis Rodríguez Zapatero niega que la decisión de subir impuestos sea una «improvisación», como asegura el PP porque no acaba de concretar el alcance y cuantía la misma. Lo cierto es que ayer tuvo que corregir, nada menos, que al vicesecretario general del PSOE, José Blanco, partidario de que la subida fiscal la paguen quienes ganan más de 50.000 euros. «No se van a tocar los tipos del IRPF», insiste el presidente del Gobierno de forma tajante. El propio Blanco ya se había desdicho -realizó esas declaraciones antes de que el propio Zapatero se pronunciara el viernes-, pero el episodio es revelador porque demuestra que ni siquiera el «numero dos» del partido estaba al corriente de los planes fiscales del Ejecutivo. Algo de lo que la vicepresidenta Elena Salgado se niega a hablar y que Zapatero va desgranando con cuentagotas para minimizar el efecto de una medida impopular, admiten a ABC fuentes socialistas.
Ayer, en Estocolmo, obligado por la presión de la opinión pública y por esas contradicciones internas, el presidente del Gobierno fue un paso más allá que el viernes: además de eliminar la deducción de 400 euros en el IRPF -probablemente sólo para quienes ganen más de 24.000 euros, como adelantó ABC- aumentará el actual 18% que pagan las plusvalías (dividendos bancarios, fondos de inversión y otros productos financieros; es decir, que penalizará el ahorro) hasta un tipo que no quiso desvelar porque todo queda pendiente de la negociación presupuestaria en el Parlamento. «Haremos una consideración sobre las rentas del capital y las plusvalías», fue todo lo que aportó.
Y es que la principal preocupación, ahora, del jefe del Ejecutivo, que viajó a Estocolmo para hablar con su homólogo sueco, Friedrik Reinfeldt, del traspaso de poderes en la Presidencia de la UE y del G-20, es amortiguar el malestar social. Por eso ayer recordó que, aún con subida, la presión fiscal global seguirá siendo en España «menor que cuando llegué al poder». Relató, a este respecto, que sus cinco años de gobierno han supuesto devolver a los ciudadanos 20.000 millones de euros. Él entiende la política fiscal como un «instrumento», de forma que, igual que ahora se van a elevar los impuestos por una caída de recaudación del Estado consecuencia de la «grave crisis» que vive España, «en cuanto pueda» los volverá a bajar.
Como ya hiciera el viernes, Rodríguez Zapatero recalcó que las subidas serán prudentes, moderadas y limitadas, para que el esfuerzo fiscal se limite a quien «puede hacerlo». «El Gobierno responde a cada situación económica. Eso no es improvisar, es gobernar. Es ser consciente de la coyuntura que se vive», replicó a la oposición, en particular a Mariano Rajoy. «Parece no sólo razonable sino obligado que la mayoría, o una parte importante de la sociedad, haga también un pequeño esfuerzo para ayudar a la parte (de la sociedad) que tiene dificultades». Eso mucha gente «lo entiende», prosiguió, y sólo con que cada uno deje de deducir en su IRPF los 400 euros -algo que tenía sentido cuando el euríbor llegó al 5% y encarecía las hipotecas, insistió-, el Estado recaudará 6.000 millones más en 2010. Y esa persona «va a favorecer que una familia sin prestación la pueda tener por seis meses». Es «razonable y solidario» en tiempo de crisis.
Sí llamó la atención que el presidente del Gobierno incluyera ayer también entre las razones de esa subida sufragar el gasto que va a suponer la «pandemia» de la gripe A, que exige muchos recursos públicos para hacerle frente.
Rehusa responder a Aguirre
El jefe del Ejecutivo, por otro lado, no quiso referirse un día más a las escuchas al PP y, en concreto, a la afirmación de la presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre, que ayer acusó directamente al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, de estar detrás de supuestas escuchas telefónicas ilegales a relevantes miembros del principal partido de la oposición. Zapatero pidió a Aguirre «responsabilidad y seriedad» a la hora de hablar de instituciones como son la Policía o la Fiscalía españolas. El jefe del Ejecutivo,como ya hiciera en la rueda de prensa del viernes pasado y durante todas sus apariciones ante la prensa este verano, reclamó «responsabilidad y seriedad a todo el mundo, y, en este caso, a la presidenta de la Comunidad de Madrid».


