
Nuevo Ford Focus producido en Almusafes
Actualizado Martes, 01-09-09 a las 13:17
Veinte coches más exactamente son, según los datos de las asociaciones de fabricantes (Anfac) y vendedores (Ganvam) de coches, los que se han vendido en agosto de este año respecto al mismo mes del año pasado. Así, la evolución del mercado en este mes, tradicionalmente no muy bueno para las ventas de vehículos, queda en el 0% y el Plan 2000E de ayudas directas a la compra de vehículos (impulsado por el Gobierno y pagado por Estado, autonomías y fabricantes) frena las caídas que desde hace quince meses llevaba viviendo el mercado.
Una vez más, la disparidad de evolución del los mercados en los distintos territorios españoles es muy importante, dado que las ayudas y condiciones de los planes públicos difieren de una zona a otra. No han notado la ayuda, por ejemplo, las Islas Canarias, ya que en el archipiélago se vendieron un 24% menos de vehículos que en agosto de 2008 y la caída acumulada es de más del 40%. También se vendieron menos coches en Andalucía, Aragón, Cataluña o Madrid, además de en Ceuta y Melilla. En el resto de las comunidades, las matriculaciones subieron, y de forma especialmente notable en Navarra (un 37% más), la región española con un mercado de venta de coches más dinámico.
Fuera de las ayudas continúa el desastre
De todas formas, un vistazo rápido a las estadísticas de ventas con el plan 2000E permiten emitir una valoración muy rápida: sin las ayudas públicas, la situación sería catastrófica, ya que los segmentos compradores de vehículos que no reciben ayudas siguen con una evolución tan negativa que asusta. Así, en el segmento de alquiladores las matriculaciones cayeron un 40,8% y los coches comprados para empresas vieron retroceder sus ventas un 35,3%. Estos datos tan malos son amortiguados por el 19% de aumento del segmento de particulares, impulsado por las ayudas de hasta 2.000 euros o incluso más.
Si en agosto de 2008 los compradores particulares supusieron el 65% del total de ventas, en el mes que acaba de cerrarse esta cifra ha subido hasta el 77,5%. Pero la ínfima demanda de las empresas da una idea de la situación complicada en que se encuentra el tejido industrial y comercial español.


