Agenda repleta de actividades internacionales
No obstante, Zapatero no ha comenzado un prolongado discurso con la política fiscal, sino que ha optado por hacer balance de la última y trascendental operación contra la banda terrorista ETA, que este año ha visto cómo se ha apresado a 62 de sus miembros, 25 de ellos detenidos en Francia. Ha dicho: «Vamos a seguir debilitando a ETA, desde todos los frentes y desde todas las fuerzas», a las que ha agradecido su apoyo, así como la colaboración de Francia. La banda ha sufrido -según sus palabras- «posiblemente el mayor golpe material en los últimos años» con la localización de 14 zulos al sur de Francia con una gran cantidad de armas y explosivos. En este sentido, ha avisado a la banda armada de que el Estado de Derecho «no descansará ni flaqueará» en la lucha contra el terrorismo «en todos sus frentes» y ha hecho una mención especial al Gobierno vasco presidido por Patxi López, que está «liderando de manera ejemplar la lucha por la libertad y contra el terrorismo».
Pero, sin duda, ha reafirmado Zapatero, los esfuerzos del Gobierno se van a centrar en combatir la crisis económica. «La fase aguda de la crisis ha pasado ya, de acuerdo con los datos internacionales», ha rubricado el presidente del Gobierno, que ha pronosticado: «Pese a que la destrucción de empleo se ha frenado, quedan por delante meses difíciles para el empleo».
Zapatero ha valorado los efectos del «Plan E» para mitigar la destrucción crítica de puestos de trabajo y ha rubricado el deseo del Gobierno de ampliar la prestación por desempleo, que irá a parar a aquellas personas que hubiesen agotado la prestación contributiva o asistencial, una medida -ha dicho- «destinada a facilitar la empleabilidad», lo que constituye una iniciativa «inédita en la democracia». La medida consistirá en dar esta prestación de 420 euros durante seis meses con formación para ayudar a personas y familias, por supuesto, a renovar sus ingresos y a volver a encontrar empleo, ha destacado el jefe del Ejecutivo, quien ha recalcado que «la fecha de entrada en vigor de la medida ha sido objeto de debate», por lo que el Gobierno se esforzará en conseguir «consenso social» sobre la entrada en vigor de esta nueva prestación.
«Así lo vamos a hacer, con el diálogo con los sindicatos, el Gobierno recalca que está abierto a modificar esa fecha para que pueda beneficiar a más personas». «Debo llamar la atención sobre la dificultad en evaluar cuántas personas van a solicitarla y van a estar dentro del supuesto de la ley, por lo que cualquier estimación que se haga deberá ser cogida con cautela», ha afirmado Zapatero, sin atreverse a dar un cálculo.
Junto a la prestación social para atravesar esta «grave» crisis económica, el mandatario socialista ha anunciado que los principales instrumentos que se van a poner en marcha son la Ley de Economía Sostenible y los presupuestos de 2010. La primera trata de incentivar el nuevo modelo de crecimiento pergeñado por el Gobierno, además de tramitar reformas en el Palamento -como la trasposición de la directiva de servicios, la reforma del sector eléctrico o el plan de reducción de cargas administrativas que desarrolla el Gobierno, entre otras mencionadas por Zapatero-.
Según el presidente del Ejecutivo, la Ley de Economía Sostenible será el incentivo para inversores privados y consumidores, con cinco pautas fundamentales: reformas en la estructura educativa, la introducción de principios de buena regulación económica, apoyo al dinamismo de las empresas, un conjunto de incentivos fiscales sobre todo a empresas de I+D+i y se articularán, además, dos fondos para impulsar la inversión en proyectos de inversión privados gestionados por el ICO, con un volumen de 20.000 millones de euros, y otros 5.000 millones de euros gestionados por las entidades locales para fomentar la inversión pública.
Pacto por la Educación y la Energía con el PPPreguntado por la posibilidad de retomar el diálogo social con sindicatos y empresarios, Zapatero lo ha ajustado a ciertos acuerdos, como a la Ley de Economía Sostenible, que se retomará antes del próximo 15 de septiembre, si bien no ha advertido la posibilidad de recomponer la mesa de diálogo rota antes del periodo vacacional. De hecho, ha indicado que la falta de entendimiento en torno a la reforma laboral que propone la patronal (CEOE) «no quiere decir que no se pueda hablar de otros temas».
El diálogo con los partidos políticos empezará por llamar al PP, ha anunciado Zapatero, y se enfocará en dos temas «esenciales e imprescindibles» para España y su economía: educación y energía.
El presidente del Gobierno ha adelantado que el Ministerio de Educación y el de Industria se reunirán con las distintas fuerzas políticas para alcanzar «un gran pacto» en materia educativa y energética respectivamente, por lo que convocará a todas las fuerzas políticas. En materia energética, se ha comprometido a presentar el horizonte energético del país hasta 2020 siguiendo las peticiones de la Unión Europea. Para ello, el presidente del Gobierno ha apuntado que el titular de Industria, Miguel Sebastián, se reunirá con las fuerzas políticas para «buscar un acuerdo sobre la política energética». El objetivo, ha recalcado Zapatero, lograr el 20 por ciento de energías renovables y reducir los gases de efecto invernadero.
Por dos veces ha eludido el dirigente del PSOE entrar a valorar una posible sentencia del Tribunal Constitucional que recortase el articulado del Estatuto catalán, sobre lo que ha dicho que esperará el dictamen antes de valorarlo y ha pedido «calma y cautela» sobre este asunto. «Sería entrar en un juego que no conduce a ninguna parte», pero sí ha descartado por completo la reforma de la Constitución. «No creo que a nadie se le pase por la cabeza, sabiendo lo que significa», ha zanjado, adelantando que el Gobierno, en cualquier caso, «respetará la sentencia».
En tono más distendido, el hoy improvisado portavoz de las intenciones del Gobierno tampoco ha descartado un encuentro con el líder de la oposición, Mariano Rajoy, ya que no quiere «perder -ha aseverado- el récord» que ostenta de ser el presidente del Gobierno que más veces ha entablado una reunión con el principal partido opositor.
