Martes, 25-08-09
ABC
BARCELONA. El presidente de la Associació Catalana de Municipis i Comarques (ACM), Salvador Esteve, ha asegurado que si no se resuelven pronto los problemas de financiación de los ayuntamientos, éstos tendrán que tomar medidas «muy serias», como presentar Expedientes de Regulación del Empleo (ERE) y prescindir de algunos de sus trabajadores y funcionarios para aligerar sus estructuras. Esteve subrayó que la situación de los consistorios es «desesperada» y que, en septiembre, cuando se dispongan a redactar sus presupuestos para el próximo año, no cuadrarán de ninguna manera. Así, advirtió de que hay ayuntamientos que todavía no han podido aprobar los presupuestos del año en curso y que, de cara al año que viene, será mucho peor.
A su juicio, los consistorios deberán empezar a devolver a la Generalitat competencias que no les son propias pero que actualmente desempeñan por «la presión del ciudadano, que la primera puerta que encuentra es la del Ayuntamiento». Un caso son las guarderías, un servicio básico que los municipios ya no pueden seguir manteniendo. «Hemos hecho una gran inversión en la construcción de guarderías a base de deuda que ya iremos pagando, pero el mantenimiento cuesta mucho dinero», insistió Esteve, quien explicó que los padres asumen casi un tercio del coste, lo mismo que la Generalitat, pero que el resto va a cuenta de los ayuntamientos.
Lo mismo sucede, según explicó, con otros servicios como las perreras municipales. «Hicimos una ley de acogida de animales tan adelantada, tan perfecta y tan fantástica que nos obliga a mantener a los animales que recogemos toda la vida sin poder sacrificarlos, pero alguien debería decir cuánto vale y poner el dinero porque, si no, no lo vamos a poder hacer», dijo.
Esteve recordó el compromiso del consejero de Economía, Antoni Castells, de crear una comisión mixta ayuntamientos-Generalitat para tratar la financiación local una vez acordada la autonómica, pero no hay noticias. Así, lamentó que -teniendo en cuenta las fechas- esta convocatoria quede aplazada hasta septiembre porque «ya no hay tiempo, la situación es dramática» y los recursos no bastarán ni para los presupuestos ordinarios.
Por este motivo, aunque aseguró que los alcaldes y concejales sólo quieren que todo se arregle, deberán hacer algo, como un huelga de ayuntamientos. «Quizá nos quede dinero para fletar un autobús y llevar a los ciudadanos a la plaza de Sant Jaume, o un AVE e ir todos los alcaldes a Madrid», ironizó.


