Valoración:
El enigmático caso de Caster Semenya lleva de cabeza al mundo del atletismo, que pretende descifrar el secreto que esconde entre las piernas la atleta surafricana. Es chica, eso dice su pasaporte, y como tal ha competido en Berlín, dominando de forma aplastante los 800 metros. Pero nadie se fía de ese aspecto varonil, de esos rasgos tan pronunciados que alimentan las dudas de sus competidoras. Semenya, que espera el resultado en las próximas semanas de las pruebas para verificar su sexo, vive ofuscada estos días hasta el extremo de plantearse la renuncia a acudir a la ceremonia de entrega de medallas. Semenya se siente una incomprendida.
No es nuevo el caso de esta atleta, que se une a una amplia lista de «sospechosas» que compiten, según el clamor popular, a sexo cambiado. Como Semenya, Maria Mutola tuvo que aguantar todo tipo de comentarios sobre su físico, ciertamente masculino. La mozambiqueña también tenía un rostro de hombretón, vello facial, poco pecho y unos músculos desproporcionados si se compara a la gran mayoría de las mujeres. Incluso más pronunciado fue el caso de Ludmila Kratochvilova, que casualmente también competía en 800 metros como Semenya y Mutola y como Santhi Soundarajan.
Soundarajan es una atleta india (en realidad ella es él) que ganó la medalla de plata en los 800 metros de los Juegos Asiáticos, pero era tan alarmante su caso que se le sometió a un test de género que reveló la mentira. Fue desposeída de su metal y ella/él, que intentó suicidarse, sigue afirmando que desconocía que era un macho.
Hay otros casos curiosos en donde está confirmada la presencia del bisturí. La tenista norteamericana Renee Richards era Richard Raskind antes de pasar por el quirófano. Ella nunca escondió esa mutación, mientras que Stella Walsh, campeona olímpica de 100 metros en 1932, tuvo engañado al mundo entero hasta el día de su muerte. Asesinada a tiros en un aparcamiento de Cleveland a los 69 años, se alimentaron las dudas sobre su sexualidad y en la autopsia descubrieron que tenía órganos genitales masculinos.
Exceso de hormonas
Heidi Krieger se llama ahora Andreas y está casada con una mujer. Heidi era una deportista alemana de primer nivel -lanzadora de peso- que se cebó con el uso de hormonas masculinas. Esta práctica la afectó tanto que terminó sometiéndose a una operación de cambio de sexo en 1998.
Nuevo Depósito AZUL 15. 3,25% TAE a 15 meses. iBanesto da más.
Valoración:

Enviar a:

¿qué es esto?


Más noticias sobre...
Facebook ABC.es
ABC.es on Facebook