Actualizado Viernes, 21-08-09 a las 18:11
Los negocios chinos que proliferan en los últimos meses en diversos puntos del distrito Centro han causado el malestar de los vecinos de la zona, que acusan a sus propietarios de incurrir en competencia desleal al vender sus productos a un precio "mucho más barato" que el resto de negocios de la zona, según denunció hoy el portavoz de la Asociación de Vecinos del Distrito Centro, Francisco García, en declaraciones a Europa Press.
Esta asociación ha recibido numerosas quejas referentes, sobre todo, a los negocios regentados por ciudadanos de origen chino ubicados en los aledaños de la plaza de Cascorro, Tirso de Molina y Duque de Alba. García aseguró a Europa Press que en esta zona hay tiendas de venta al por mayor "con las que no han tenido nunca ningún problema" y que van a cerrar a causa de la competencia de los nuevos negocios chinos.
Los vecinos de la zona también han denunciado en frecuentes ocasiones el riesgo que supone la acumulación de "grandes fardos de ropa amontonada" en los sótanos de dichos negocios y que, al tratarse de edificaciones muy antiguas, podrían ocasionar un incendio "el día menos pensado", según las propias palabras de García.
Por su parte, el portavoz de la Asociación de Comerciantes Chinos de Madrid, Felipe Chen, ha negado las acusaciones y ha afirmado que la venta de productos de bajo coste al por mayor se ajusta "a lo que hacen muchas superficies comerciales", así como el horario de estos negocios. "Cualquiera puede comprobar que las tiendas chinas de venta al por mayor están cerradas a las 19 horas", aseguró.
Estacionamientos interminablesOtro de los problemas ocasionados por estos negocios, según esta asociación, se deriva de las dificultades para estacionar vehículos en la céntrica zona madrileña. Las restricciones impuestas al tráfico en el entorno de Lavapiés, en el barrio de Embajadores, han ocasionado que gran parte de los comerciantes chinos ocupen durante "largos periodos de tiempo" las zonas de carga y descarga cercanas a Tirso de Molina, tal y como aseguró García.
Las asociaciones de vecinos de la zona denuncian no sólo la utilización "incorrecta" de estas plazas de aparcamiento, sino la "frecuente" ocupación de la acera, lo que dificulta el tránsito de los peatones y el acceso de algunos vecinos a sus casas.
Por estos motivos, la Asociación de Vecinos del Distrito Centro ha mostrado su apoyo a la iniciativa del Ayuntamiento de Madrid para limitar los estacionamientos de carga y descarga al horario matinal, mientras que reclaman la imposición de medidas que aseguren el cumplimiento de los periodos establecidos para dichas tareas de carga y descarga.
Los comercios chinos pierden clientelaMuchos de los comercios chinos abiertos en los últimos meses en el distrito Centro de Madrid han tenido que cerrar "por la falta de negocio" tras las restricciones al tráfico en la zona de Lavapiés, en el barrio de Embajadores, según informó Felipe Chen.
"Hay muchos locales que se están vaciando en los últimos meses por las dificultades para que los clientes lleguen hasta la zona de los comercios", aseveró Chen. Según sus palabras, esta zona céntrica parece estar "muriéndose" poco a poco para los comercios chinos tras las restricciones al estacionamiento de turismos y vehículos de carga y descarga.
Por último, Chen rechazó las acusaciones sobre la ocupación ilegítima de las plazas destinadas a tareas de carga y descarga y afirma que, "aunque no sea el cien por cien", la mayoría de los comerciantes chinos cumplen con las normas de estacionamiento.
Esta asociación ha recibido numerosas quejas referentes, sobre todo, a los negocios regentados por ciudadanos de origen chino ubicados en los aledaños de la plaza de Cascorro, Tirso de Molina y Duque de Alba. García aseguró a Europa Press que en esta zona hay tiendas de venta al por mayor "con las que no han tenido nunca ningún problema" y que van a cerrar a causa de la competencia de los nuevos negocios chinos.
Los vecinos de la zona también han denunciado en frecuentes ocasiones el riesgo que supone la acumulación de "grandes fardos de ropa amontonada" en los sótanos de dichos negocios y que, al tratarse de edificaciones muy antiguas, podrían ocasionar un incendio "el día menos pensado", según las propias palabras de García.
Por su parte, el portavoz de la Asociación de Comerciantes Chinos de Madrid, Felipe Chen, ha negado las acusaciones y ha afirmado que la venta de productos de bajo coste al por mayor se ajusta "a lo que hacen muchas superficies comerciales", así como el horario de estos negocios. "Cualquiera puede comprobar que las tiendas chinas de venta al por mayor están cerradas a las 19 horas", aseguró.
Estacionamientos interminablesOtro de los problemas ocasionados por estos negocios, según esta asociación, se deriva de las dificultades para estacionar vehículos en la céntrica zona madrileña. Las restricciones impuestas al tráfico en el entorno de Lavapiés, en el barrio de Embajadores, han ocasionado que gran parte de los comerciantes chinos ocupen durante "largos periodos de tiempo" las zonas de carga y descarga cercanas a Tirso de Molina, tal y como aseguró García.
Las asociaciones de vecinos de la zona denuncian no sólo la utilización "incorrecta" de estas plazas de aparcamiento, sino la "frecuente" ocupación de la acera, lo que dificulta el tránsito de los peatones y el acceso de algunos vecinos a sus casas.
Por estos motivos, la Asociación de Vecinos del Distrito Centro ha mostrado su apoyo a la iniciativa del Ayuntamiento de Madrid para limitar los estacionamientos de carga y descarga al horario matinal, mientras que reclaman la imposición de medidas que aseguren el cumplimiento de los periodos establecidos para dichas tareas de carga y descarga.
Los comercios chinos pierden clientelaMuchos de los comercios chinos abiertos en los últimos meses en el distrito Centro de Madrid han tenido que cerrar "por la falta de negocio" tras las restricciones al tráfico en la zona de Lavapiés, en el barrio de Embajadores, según informó Felipe Chen.
"Hay muchos locales que se están vaciando en los últimos meses por las dificultades para que los clientes lleguen hasta la zona de los comercios", aseveró Chen. Según sus palabras, esta zona céntrica parece estar "muriéndose" poco a poco para los comercios chinos tras las restricciones al estacionamiento de turismos y vehículos de carga y descarga.
Por último, Chen rechazó las acusaciones sobre la ocupación ilegítima de las plazas destinadas a tareas de carga y descarga y afirma que, "aunque no sea el cien por cien", la mayoría de los comerciantes chinos cumplen con las normas de estacionamiento.


