La actriz Marisa Paredes pidió a los jóvenes que no se dejen «influenciar» por «odios recientes» que les «alejen del cine español» a la hora de valorar las películas nacionales.
En rueda de prensa, la actriz instó a los jóvenes espectadores a que tengan «su propia conciencia, razón e ideas» para opinar sobre el cine español.
Según explicó, en los últimos años se ha dado una «penalización» y una «especie de guerra» contra los cineastas que se significaron con el «No a la guerra» en su oposición a la presencia de España en el conflicto de Irak, en torno a 2003, época en la que ella estaba al frente de la Real Academia de Cine.
Para Marisa Paredes, que recibió el primer Premio a la Cinematografía de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) de Santander, este rechazo al cine español se elevó hasta el «doble o triple» de lo habitual tras estos hechos.
Marisa Paredes incidió en la «rémora enorme» que para el cine español constituye el problema del doblaje
Elogios a la ministra de CulturaPara la actriz de «Todo sobre mi madre» o «Tacones lejanos», el cine es un arte «nuevo» en el que se dan «muchas posibilidades» de que se critique «buscando cosas que la película no tiene» o «elementos negativos» que en ocasiones no son propios del cine, sino de los «gustos personales».
No obstante, Paredes incidió en que los problemas de difusión del cine español también afectan a las películas europeas y a las americanas, subrayando que, por el contrario, las producciones norteamericanas llegan a «acuerdos económicos previos» por el que se emiten los títulos por lotes en los que se mezclan los grandes éxitos y trabajos menores que «tienen la posibilidad de llegar al 90% de las pantallas».
Además, detalló que el cine español tiene otra «rémora enorme», el problema del doblaje que, incidió, «depende también de una cuestión económica» y que hace los cineastas españoles estén «atados de pies y manos».
Es algo que Paredes instó a regular, tras enfatizar que, al margen de los problemas que genera, también hay una serie de profesionales «que viven del doblaje».
Paredes, que fue presidenta de la Real Academia de Cine, se refirió a la llegada de otra cineasta que ha ocupado este cargo, Angeles González-Sinde, al Ministerio de Cultura. A su juicio, ha sido una «buena llegada», ya que la ministra es «muy inteligente» y «conoce el cine en toda su dimensión».
«Si le van a atar las manos, espero que ella se las desate, sinceramente», aseveró la actriz, que precisó que un ministro «no puede saber de todo».