
Lunes, 17-08-09
«¿Una mamografía? Espere a cumplir los 50». Es la respuesta que cualquier mujer recibe de su ginecólogo cuando le solicita una primera revisión de sus mamas.
En Cataluña, la población diana del programa de detección precoz del cáncer de mama, primera causa de muerte por esta enfermedad entre la población femenina, son las mujeres de edades comprendidas entre los 50 y 69 años. Las que no se encuentran en esta franja no tienen otra alternativa que pagarse de su bolsillo la prueba si quieren tener la seguridad de que no hay ningún problema.
Un debate reactivado
El debate sobre la edad de inicio de los controles en cáncer de mama en la red sanitaria publica se ha reactivado en estos últimos meses.
El debate sobre la edad de inicio de los controles en cáncer de mama en la red sanitaria publica se ha reactivado en estos últimos meses.
Según ha podido saber este diario, la Generalitat estudia rebajar el listón de edad para la primera mamografía a los 45 años. Así lo0 afirmó la doctora Cristina Martínez, responsable de Atención a la Salud Sexual y Reproductiva de Barcelona ciudad.
La experta reconoció en declaraciones a este diario que las autoridades sanitarias catalanas llevan meses debatiendo esta cuestión y que en breve podría haber una resolución al respecto. «Bajar a los 45 años la edad mínima es una alternativa que está cobrando fuerza», precisó Martínez.
Publicaciones científicas
El debate no es sólo en Cataluña. En el resto de España, las mamografías en la pública también están indicadas a partir de los 50 años. No obstante, la mayoría de las publicaciones científicas recomiendan practicarlas en edades más tempranas (entre los 40 y 45), ya que se trata de una enfermedad con altas probabilidades de curación «siempre que se diagnostica a tiempo», según indicó a este diario la doctora María Nadales, del centro ginecológico EMai de Barcelona.
El debate no es sólo en Cataluña. En el resto de España, las mamografías en la pública también están indicadas a partir de los 50 años. No obstante, la mayoría de las publicaciones científicas recomiendan practicarlas en edades más tempranas (entre los 40 y 45), ya que se trata de una enfermedad con altas probabilidades de curación «siempre que se diagnostica a tiempo», según indicó a este diario la doctora María Nadales, del centro ginecológico EMai de Barcelona.
Consenso para la revisión
Precisamente, apelando a esta cuestión, el presidente de la Sociedad Española de Diagnóstico por Imagen de la Mama, el doctor José Antonio López, subrayó en el último Congreso de la Sociedad, celebrado recientemente en Bilbao, la necesidad de revisar los protocolos vigentes.
Precisamente, apelando a esta cuestión, el presidente de la Sociedad Española de Diagnóstico por Imagen de la Mama, el doctor José Antonio López, subrayó en el último Congreso de la Sociedad, celebrado recientemente en Bilbao, la necesidad de revisar los protocolos vigentes.
A su entender, es «un defecto» que los programas preventivos en mama en la red pública no abarquen a mujeres menores de 50 años. «Se ha comprobado que en más del 75% por ciento de los casos este tipo de cáncer de tan elevada mortalidad se cura, aunque es importante diagnosticar el tumor en fases preclínicas, es decir, cuando todavía no hay síntomas», precisó el especialista en radiodiagnóstico. Añadió que «hay mujeres con factores de alto riesgo, cuyos casos deberían incluso estudiarse antes de los 40 años».
En EE.UU., las mamografía se practican a partir de los 40 años y en los países nórdicos y otras zonas de Europa a partir de los 45. «En el cáncer de pecho hay un factor de imprevisibilidad que debe tenerse en cuenta. Meses después de una mamografía puede declararse un tumor cancerígeno», recordó Cristina Martínez.
Pese a ello, el «quid» de la cuestión sigue siendo el mismo: cuanto antes se detecte mejor.



