
Un fiel se besa la mano tras tocar la medalla de la Virgen | LUNA REVENGA
El cartel se puso el pasado martes junto a la imagen de la Virgen: «Por razones de higiene y por recomendación médica, tóquese con la mano la medalla y no se bese. Puede besar su mano después». Estas son las instrucciones del Cabildo de la catedral de Toledo, ante la festividad de la Virgen del Sagrario y la tradición centenaria de beber del agua de los botijos del claustro y tocar y besar el manto y las medallas de la patrona de Toledo el día 15 de agosto. Y detrás de todo, el temor al contagio de la gripe A.
El previsor deán, Juan Sánchez, lo ha explicado así a este diario: «No es ninguna imposición de las autoridades sanitarias; simplemente lo he consultado con médicos porque si a los dos días del besamanos se produce algún caso de gripe A, dirán que ha sido en la catedral. Y qué más da hacerlo así, si la Virgen recibe ese beso con el mismo cariño que en su medalla. Así nos quedamos todos más tranquilos».
En cuanto a los botijos del claustro, tradición que forma largas colas de fieles para beber del agua -dicen- de propiedades curativas del aljibe de la catedral, el déan recomienda beber a «una distancia prudencial del pitorro», aunque ésta es una precaución puramente higiénica, dijo ayer el consejero de Salud, Fernando Lamata.


