Los temporizadores dirán si los etarras siguen o no en la isla
Los temporizadores que han activado los artefactos explosivos determinarán si los terroristas que asesinaron a los dos guardias civiles en 30 de julio permanecen o no en la isla; una pregunta que se hacen sin cesar los servicios de información de las fuerzas de seguridad desde esa fecha y más aún, si cabe, desde esta mañana, después de verificar una llamada anónima en nombre de ETA a Radio-Taxi Guipúzcoa, que, según han informado fuentes de la investigación, se ha realizado desde Francia. En esa llamada se avisaba de la colocación de varios artefactos explosivos en restaurantes y bares de Palma.
Bombas de escasa potencia, cuyos restos, si los hay, serán examinados con lupa por los investigadores, ya que darán con la clave de dónde pueden estar los etarras que las han colocado y si son los mismos que los que acabaron con la vida de los dos agentes.
Bombas de escasa potencia, cuyos restos, si los hay, serán examinados con lupa por los investigadores, ya que darán con la clave de dónde pueden estar los etarras que las han colocado y si son los mismos que los que acabaron con la vida de los dos agentes.
Si hay alguna "bomba sana", "si se recupera alguno de los temporizadores que han activado estas bombas", según han señalado expertos en la lucha antiterrorista, se podrá determinar si los etarras las colocaron antes de matar a los guardias civiles, es decir, las programaron para que estallaran en "x" días y luego abandonaron la isla, o por el contrario, si están todavía allí.
Será también decisivo para contestar a la pregunta el lugar elegido por los terroristas para colocar estos nuevos artefactos, porque si estaban "bien ocultos, si los habían colocado de forma que fuera prácticamente imposible apreciarlos" su intención habría sido la de que les diera tiempo para escapar, con lo que la hipótesis más probable sería la de que ya estarían fuera. Si de lo contrario las hubieran situado "de forma chapucera", en algún lugar visible para los especialistas, la balanza se inclinaría por situar a los etarras todavía en la zona.
Pero las fuerzas de seguridad de momento no cierran ninguna hipótesis y tienen a todos los especialistas intentando encajar este puzzle para despejar la incógnita sobre si los etarras, autores del asesinato de Carlos Sáenz de Tejada y de Diego Salva, permanecen ocultos en la isla o ya han huido.
Actualizado Domingo, 09-08-09 a las 23:34
Tres artefactos de escasa potencia han hecho explosión en Palma de Mallorca, sin causar daños personales, unos días después de que el pasado 30 de julio ETA colocara una bomba-lapa que mató a dos guardias civiles, Carlos Sáenz de Tejada García y Diego Salva Lezaun, en la capital mallorquina. Una emisora de radio de Radio Taxi del País Vasco recibió una llamada por la mañana alertando de la colocación de los tres explosivos en establecimientos hosteleros de la ciudad, que debían estallar entre las 14:00 y las 18:00 horas.
El primero de los tres artefactos hizo explosión a las 14:20 horas en el baño de señoras del restaurante Pizzería Rigoletta, situado en la barriada costera del Paseo de Esportixol, frente a la playa de Can Tere Antoni. Se trataba de una bomba «muy pequeña», de escasa potencia, que no ha provocado heridos, según confirmó la Delegación de Gobierno de las Islas Baleares. El estallido provocó «daños mínimos» en el restaurante, aunque en un momento en que se encontraba bastante ocupado por los clientes, ya que la deflagración coincidió con la hora del almuerzo.
«Un petardazo muy fuerte»
Según los vecinos y trabajadores del local, escucharon un «petardazo muy fuerte» en el interior del establecimiento que provocó la caída de varias placas del falso techo de escayola, las que se encuentran entre la zona destinada a los baños, el personal y las oficinas. Maribel Calle, una trabajadora de la comunidad de vecinos, precisó que una vecina «notó cómo se movía el sofá, por lo que salió a la ventana asustada» para comprobar lo ocurrido.
El segundo artefacto explotó en torno a las 16:00 horas en los baños del restaurante Enco de El Molinar de Palma, donde tampoco se han producido heridos ni daños materiales de consideración. Esta bomba fue detectada por los Tedax antes de que hiciera explosión, pero según confirmó el fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de Baleares, Bartomeu Barceló, no fue desactivada, sino que explotó tras desalojar a los clientes del establecimiento.
La tercera bomba explotó a las 18:00 horas en las galerías comerciales existentes bajo la plaza Mayor de Palma, donde tampoco se han registrado víctimas y «muy pocos daños materiales», según la Delegación del Gobierno en las Islas Baleares.
Minutos antes, una mochila sospechosa llevó a los agentes a acordonar y desalojar el Hotel Palacio Avenida de Palma, situado en la céntrica Plaza de España, y el Bar Niza, ante la posibilidad de que la tercera de las bombas se localizara en estos lugares.
Mientras tanto, el presidente del Govern balear, Francesc Antich, se trasladó a la sede de la Delegación en las islas con el objetivo de seguir la evolución de los hechos. El jefe del Ejecutivo balear buscaba así coordinar ambas instituciones para hacer frente a la nueva situación de ataque terrorista en el archipiélago, después de que el pasado 30 de julio ETA colocara una bomba-lapa que mató a dos guardias civiles, Carlos Sáenz de Tejada García y Diego Salva Lezaun, en Palma Nova.
Normalidad en el aeropuerto de PalmaEl aeropuerto de Palma de Mallorca, Son Sant Joan, está operando con "normalidad", aunque se ha activado el protocolo de seguridad, según fuentes de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA). El refuerzo de la seguridad en el aeropuerto no provocó retrasos en los despegues y en los aterrizajes de consideración.
Del mismo modo, se ha reforzado la vigilancia en el resto de salidas de la isla, especialmente en los puertos marítimos.
Tres confusas llamadasLa organización terrorista ETA realizó esta mañana tres llamadas telefónicas alertando de la colocación de otros tantos artefactos explosivos en Mallorca, aunque el contenido y la forma en que se realizaron fueron bastante confusos. La banda telefoneó a Radio Taxi de Guipúzcoa, a los bomberos de la localidad mallorquina de Calviá y a un teléfono de servicio público de Andalucía.
Los bomberos de Calviá, recibieron una llamada en nombre de ETA a las 11:00 horas aproximadamente. En la misma, un hombre con la voz, al parecer, distorsionada, informaba de la colocación de varias bombas en Palma y decía hacerlo en nombre de ETA. Sin embargo, y en contra de lo que suele hacer la organización terrorista, el mensaje no fue repetido, se hizo muy rápido y los bomberos no pudieron tomar nota. Además, este destacamento de bomberos no graba las llamadas que se producen.
Minutos antes, una mochila sospechosa llevó a los agentes a acordonar y desalojar el Hotel Palacio Avenida de Palma, situado en la céntrica Plaza de España, y el Bar Niza, ante la posibilidad de que la tercera de las bombas se localizara en estos lugares.
Mientras tanto, el presidente del Govern balear, Francesc Antich, se trasladó a la sede de la Delegación en las islas con el objetivo de seguir la evolución de los hechos. El jefe del Ejecutivo balear buscaba así coordinar ambas instituciones para hacer frente a la nueva situación de ataque terrorista en el archipiélago, después de que el pasado 30 de julio ETA colocara una bomba-lapa que mató a dos guardias civiles, Carlos Sáenz de Tejada García y Diego Salva Lezaun, en Palma Nova.
Normalidad en el aeropuerto de PalmaEl aeropuerto de Palma de Mallorca, Son Sant Joan, está operando con "normalidad", aunque se ha activado el protocolo de seguridad, según fuentes de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA). El refuerzo de la seguridad en el aeropuerto no provocó retrasos en los despegues y en los aterrizajes de consideración.
Del mismo modo, se ha reforzado la vigilancia en el resto de salidas de la isla, especialmente en los puertos marítimos.
Tres confusas llamadasLa organización terrorista ETA realizó esta mañana tres llamadas telefónicas alertando de la colocación de otros tantos artefactos explosivos en Mallorca, aunque el contenido y la forma en que se realizaron fueron bastante confusos. La banda telefoneó a Radio Taxi de Guipúzcoa, a los bomberos de la localidad mallorquina de Calviá y a un teléfono de servicio público de Andalucía.
Los bomberos de Calviá, recibieron una llamada en nombre de ETA a las 11:00 horas aproximadamente. En la misma, un hombre con la voz, al parecer, distorsionada, informaba de la colocación de varias bombas en Palma y decía hacerlo en nombre de ETA. Sin embargo, y en contra de lo que suele hacer la organización terrorista, el mensaje no fue repetido, se hizo muy rápido y los bomberos no pudieron tomar nota. Además, este destacamento de bomberos no graba las llamadas que se producen.
Una media hora después, sobre las 11:30 horas, otra llamada a Radio Taxi Guipúzcoa, realizada desde Francia, informaba también de varios artefactos explosivos en Mallorca. La persona que atendió la llamada escribió un nombre de un establecimiento que no existe y sólo parte del nombre de la segunda calle donde supuestamente iba a estallar un artefacto, que luego resultó ser la calle Joaquín Fuster, donde se sitúa el restaurante Enco.
El modo utilizado por ETA para advertir de las explosiones no es el habitual. Cuando los terroristas utilizan un teléfono de Euskadi para dirigir la llamada, suelen elegir el de la DYA y nunca antes habían utilizado Radio Taxi.





