
EFE
Actualizado Jueves, 06-08-09 a las 14:01
El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, advirtió a la CEOE de que el diálogo social no se retomará en septiembre si sólo sirve para volver a "marear la perdiz" y perder el tiempo sin posibilidades de acuerdo.
Corbacho, en una entrevista con Europa Press, subrayó que la organización empresarial haría bien en reflexionar y aparcar aquellas propuestas que hacen "materialmente imposible" un acuerdo con sindicatos y Gobierno.
"Si la CEOE vuelve con la rebaja en cinco puntos de las cotizaciones, o con que las bajas por enfermedad común sean gestionadas por las mutuas o con el abaratamiento sin más del despido, siviene con esas propuestas, lo mejor que podemos hacer es no iniciar el diálogo", subrayó Corbacho.
En este sentido, advirtió a la organización empresarial que "no puede pretender ganar el partido por 5-0" y dejar que los demás se queden sin nada, pasivamente. "Cuando pretendes llegar a un acuerdo, sabes que en el camino te tendrás que dejar algo. Todos deben dejar algo y lo importante es que al final, en el documento que resulte, nadie tenga el cien por cien de sus pretensiones, pero todo el mundo se vea reflejado en él", dijo.
«La cúpula de la CEOE representa a la gran empresa»
Preguntado por si la CEOE representa realmente al empresariado español, Corbacho dijo que sí y que "no habría que quitarle un ápice de representatividad". Otra cosa, precisó, es si la cúpula de la patronal representa realmente a todos los empresarios. "Es la cúpula de la CEOE la representante genuina del mediano y el pequeño empresario de este país? Pues no. La cúpula de la CEOE representa a la gran empresa, que también es importante, pero hay que recordar que el 80% del tejido productivo en España son pymes", enfatizó.
En este punto, declaró que pese a que Cepyme es un interlocutor más del diálogo social, la CEOE "no le da el protagonismo que probablemente le correspondería". "Puede sonar duro, pero esa es la realidad", indicó. En caso de que el diálogo social pudiera reanudarse en septiembre, el ministro manifestó que su formato seguiría siendo tripartito, es decir, que no se prescindiría de ningún interlocutor. "El diálogo social tiene tres patas, y si no tiene ese base no sería diálogo social", comentó.
"Algunas declaraciones no queridas se han escapado alguna vez y no precisamente de simpatía hacia el PSOE, pero en todo caso no pasa nada, porque vivimos en un país democrático y plural", agregó Corbacho, en referencia al episodio del 'micrófono abierto' que sufrió el presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, en el que culpaba de "los años de la crisis" a José Luis Rodríguez Zapatero.
Junto con la del absentismo laboral, otra de las reclamaciones empresariales que no cuenta con el beneplácito del Gobierno es la de abaratar el despido. "Me gustaría saber si todos los que piden bajar la indemnización por despido a la gente que cobra 1.500 euros al mes tienen contratos blindados".



