
Publicado Miércoles, 05-08-09 a las 03:27
La obsesión por disimular la altura no es sólo una manía occidental encabezada por el presidente francés Nicolas Sarkozy. También los orientales quieren esconder su falta de centímetros cuando se hacen la foto con alguien que les dobla en altura. Dictadores orientales como el norcoreano Kim Jong-Il, en concreto. El caudillo recibió hoy al ex presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, un tipo conocido por su envergadura (física, cuanto menos). Y al equipo de Kim Jong-Il no se le ocurrió otra cosa que trucar la imagen de Clinton junto al dictador emitida por la televisión norcoreana. Así, un señor de 1,60 centímetros (el norcoreano) aparecía casi a la misma altura que otro de 1,90 (el estadounidense). Observen la foto. Y saquen conclusiones. Los cerebros de Pyongyang lo tuvieron claro: el político capitalista no puede superar al "querido líder" comunista.


