
ERNESTO AGUDO
Actualizado Miércoles, 05-08-09 a las 16:38
El presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Gerardo Díaz Ferrán, ha asegurado que, después de la cena en la que se dieron por rotas las negociaciones del diálogo social, «el Gobierno ha apuntado contra mí como no había ocurrido nunca en este país ni en el resto de países democráticos», ya que el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero atacó con dureza la postura de la patronal y, de forma muy personal, la de su presidente.
Ferrán ha asegurado que «en la negociación con Gobierno y sindicatos, todo eran líneas rojas, de tal forma que el perímetro no era un perímetro, sino un punto». En una entrevista en Onda Cero, pidió de nuevo retomar las negociaciones en septiembre, «sin perímetros», y en las que se puedan plantear todas las opciones encima de la mesa.
Además, el empresario del sector turístico defendió la importancia de la patronal, porque son las empresas las que crean empleo: «nunca he visto a los sindicatos creando puestos de trabajo, como tampoco al Gobierno, que lo que crea son las condiciones para que haya trabajo».
Los problemas de las empresas de Ferrán
Por otra parte, Díaz Ferrán negó que en la famosa cena se hubiera hecho referencia a los problemas que tienen algunas empresas suyas (en concreto,la aerolínea Air Comet, con varios meses de retrasos en los pagos de las nóminas de sus trabajadores). Más bien al contrario, argumentó que «mis empresas están sufriendo las mismas consecuencias que el resto de las empresas españolas, sobre todo unas dificultades enormes para conseguir créditos». Tras asegurar que sus empresas «son medianas, no grandes» (es el dueño también entre otras de Viajes Marsans), aseguró que «poner encima de la mesa que mis empresas tienen dificultades es poner encima de la mesa lo que les está pasando a los empresarios».
Por último, criticó que el Gobierno incluyera en su borrador de propuesta del diálogo social un punto para asegurarse de que funcionan las líneas de financiación del ICO: «eso no es un tema de diálogo social, es una obligación del Gobierno».


