Martes, 04-08-09
IGNACIO M. PRADA
TOLEDO. La peculiar protesta de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores de Toledo (Asaja) cumplió con lo prometido. Acorde con las informaciones que ABC ha publicado durante dos semanas, ayer miembros de Asaja y de la Sociedad de Cazadores de Valdelafuente soltaron, definitivamente, varios conejos en el parque de las Tres Culturas.
La expectación era máxima, no sólo por lo curioso de la protesta -a los agricultores les acompañaban cuatro jaulas llenas de estos mamímeros-, sino también por el dispositivo policial que había montado en la zona para controlar la inminente suelta de un centenar de ellos.
Al final, el número de conejos que camparon a sus anchas fueron sólo cuatro, pero por poco tiempo. Una vez libres, los agricultores soltaron un perro que los cazó en tiempo récord.
Plaga de conejos
Los campos de Toledo sufren una plaga de conejos de monte desde hace años. Ante los destrozos que origina esta especie, sobre todo en viñedos y olivos, los agricultores han solicitado varias veces a la Administración regional que «tome cartas en el asunto» pero, según afirmó Manuel Juárez, presidente de Asaja, «las negociaciones con la Junta y la Consejería de Agricultura y Desarrollo Rural no han valido para nada».
Juárez se quejó de que, hasta la fecha, sólo se han concedido permisos con algunos medios de caza, pero resultan ineficaces ante la superpoblación de conejos: «Tenemos que soltar perros y hurones porque los conejos nos tienen arruinados, no hay ayudas y, encima, tenemos que cubrir nosotros todos los gastos de los destrozos».
Otro de los manifestantes denunciaba, además, que sufren el acoso de la Guardia Civil, que «acude a los campos agrarios para llenarles de multas» y pidió que, ante la falta de intervenciones gubernamentales para solventar la situación, se deriven las competencias de caza a los poderes cinegéticos -sociedades de cazadores y agricultores-, ya que son ellos quienes padecen directamente el problema.
Los agricultores afirmaron que pueden soportar la sequía, las inclemencias meteorológicas y la falta de producción, «pero no la plaga deconejos». Por ello, Asaja pide a la Consejería la concesión de permisos extraordinarios de descaste con todos los medios de caza disponibles, y pide, también, agilizar los trámites de las autorizaciones de descaste para que, en caso de que el coto de caza no pida permisos excepcionales, puedan hacerlo los propios agricultores. Además, solicita una cobertura del 100 % de los daños en el seguro agrario, así como articular un mecanismo que garantice la indemnización. Por último, insta a la administración competente a que realice una valoración objetiva de los daños ocasionados y las consiguientes pérdidas económicas. Y es que, según el presidente de Asaja, «este año se ha perdido el 56 % de las hectáreas destinadas a agricultura por culpa de estos animales. Los barbechos están minados».
La Asociación, finalmente, repartió varios conejos a los viandantes que solicitaban un ejemplar para consumo propio. Sacrificándolos allí mismo y ante alguna queja de «maltrato animal» los manifestantes dieron por concluida la particular protesta.
Multas y denuncias
Ecologistas en Acción expresó su denuncia ante los hechos llevados a cabo ayer por Asaja, al entender que con la la suelta de conejos «se derivan un gran número de posibles incumplimientos de la legislación de caza y sanidad vigentes». Por esto propone a la Delegación, a la Consejería de Sanidad y al Ayuntamiento que desarrollen una investigación para elaborar los expedientes sancionadores que consideren oportunos. A esta denuncia se sumó la realizada por la Asociación de Vecinos «La Verdad», que cree que «si este animal no es lo mejor para una explotación agrícola, menos aún para un parque público y de interés turístico y deportivo». El Ayuntamiento de Toledo ya ha anunciado sanciones.


