
A Carlos Sáenz de Tejada la muerte, a manos de la banda asesina ETA, le ha llegado un año después de llegar a la isla de Mallorca, que ha sido su primer destino como guardia civil. Este joven alumno de la Escuela del Instituto Armado -tenía 28 años- se había desplazado hace un año a la isla, procedente de Burgos, donde había nacido el 13 de noviembre de 1980.
En su ciudad natal vivía con sus padres hasta que ingresó en la Guardia Civil, donde llegó después de intentar, en varias ocasiones, ingresar en la Policía Nacional, aunque no logró superar las pruebas. Éste fue su primer objetivo profesional, desde que terminó la Enseñanza Secundaria Obligatoria y alcanzó la mayoría de edad. Al no poder entrar en la Policía Nacional, con poco más de 20 años, ingresó en el Ejército y prestó servicio, durante varios años, en la Unidad de Transmisiones I, con sede en la Base Militar «Cid Campeador» de Castrillo del Val. El 18 de febrero de 2008 entró en la Guardia Civil y el 19 de este mes fue destinado al puesto de Palmanova.
Sáenz de Tejada estaba soltero y tenía dos hermanas mayores.


