Valoración:
Carlos Enrique Saénz de Tejada, uno de los guardia civiles asesinados ayer por ETA, había hablado con su familia el pasado miércoles tras el atentado de Burgos. Un pariente y compañero de profesión se había quedado sin casa, como le ocurrió a otras noventa familias. Horas después, él mismo perdía la vida por culpa de las mismas manos ejecutoras de la banda terrorista.
Lo recordaba ayer por la tarde el primo del joven fallecido. Guzmán Ortega, que ejerció como portavoz de la familia de Carlos, señalaba visiblemente emocionado que «después de lo de ayer, esto ha sido un auténtico jarro de agua fría».
Describe a su primo, fallecido en el atentado de la isla de Mallorca, como «una persona muy buena, muy tranquilo» al que le gustaba mucho el Ejército y la Guardia Civil. «Era su vocación». Primero fue militar de Transmisiones en Castrillo del Val (Burgos) y después accedió a la Guardia Civil. «Nunca tuvo miedo», aseguró Guzmán Ortega, y puso como ejemplo su disposición incluso a ser destinado al País Vasco.
Los padres de Carlos Enrique, que tiene dos hermanas, fueron recogidos ayer pasadas las siete de la tarde, para viajar en avión a Palma de Mallorca.
«Están destrozados», señaló Guzmán Ortega. Su hijo cumpliría 29 años en noviembre y apenas llevaba un año en Mallorca.
«Seguirán matando»
El primo del guardia civil asesinado consideró que los terroristas «seguirán matando hasta que no hagan algo el Gobierno y los jueces». En este sentido pidió a estos últimos que «se pongan las pilas y no les suelten», y a todos los políticos «que no dialoguen con ellos».
Nuevo Depósito AZUL 15. 3,25% TAE a 15 meses. iBanesto da más.
Valoración:

Enviar a:

¿qué es esto?