Una compañía de California está planteando una nueva herramienta informática, Atrributor, para poner coto a la piratería de contenidos periodísticos en Internet. Este proyecto, que se enfrenta a considerables cuestiones técnicas y legales, aspira a extraer un porcentaje de los ingresos de publicidad de las páginas de la Red que se dedican a copiar el contenido propiedad de otros medios.
El principal problema de esta propuesta es que necesita la colaboración por parte de grandes redes de publicidad, que también actúan como agregadores de noticias, como Yahoo y Google. Empresas que por el momento no parecen muy dispuestos a cooperar. Aún así, el proyecto de Attributor ha sido capaz de atraer a un consorcio de grandes empresas periodísticas afectadas, como el «New York Times», «Washington Post», grupo Hearst, agencia Reuters, grupo Condé Nast o las cadenas de diarios Media News Group y McClatchy.
De acuerdo a un estudio propio realizado durante el mes de enero, con una muestra de 250.000 textos, cada artículo ha sido reproducido una media de once veces sin autorización en la Red. Con una audiencia pirateada que puede resultar hasta cinco veces mayor a la del medio original Además de unas pérdidas estimadas en 250 millones de dólares.
La semana pasada, la agencia Associated Press también anunció un plan tecnológico para rastrear digitalmente el uso ilegal de sus contenidos por parte de no clientes en Internet. Según la empresa cooperativa de EE.UU., el pirateo de sus informaciones tiene un coste anual multimillonario.


