Actualizado Lunes, 27-07-09 a las 16:04
Necesitan mejorar y tendrán que ir a septiembre si quieren salvar el curso. Ninguno de los ministros del Gobierno socialista, con Zapatero a la cabeza, consiguen el aprobado de los españoles, según el Barómetro de julio del CIS.
Sólo el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, podría salvarse en la «revisión», ya que se ha quedado a las puertas del aprobado con un 4,99, seguido de la titular de Defensa, Carme Chacón (4,81), y la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega (4,71).
Aunque todos suspenden, los hay que lo tienen peor que otros para recuperar. Es el caso de la ministra de Cultura, Ángeles González Sinde, que con un 3,41, se convierte en la peor valorada del Gobierno socialista. La siguen de cerca la ministra de Igualdad, Bibiana Aído (3,57); Beatriz Corredor, titular de Vivienda (3,58); el ministro de Industria, Miguel Sebastián, con un 3,84 y el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, con un 3,94. Parece que a todos ellos les han pasado factura algunas de sus actuaciones recientes, como el Anteproyecto de Ley del Aborto, el cierre de Garoña, el aumento imparable del paro o la escasez de iniciativa en materia de vivienda.
La nota del resto de los ministros se mueve en torno al 4: José Blanco, titular de Fomento (4,15); el ministro de Justicia, Francisco Caamaño (4.04); el vicepresidente tercero, Manuel Chaves (4,14); la ministra de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, Elena Espinosa (4,15); el ministro de Educación, Ángel Gabilondo (4,29); la titular de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia (4,03), la ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, obtiene un 4,61; el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, saca un 4,36; y la ministra de Economía, Elena Salgado, obtiene un 4,22.
En la mayor parte de los casos, los peor valorados son también los más desconocidos para la ciudadanía. Es el caso de la ministra de Vivienda, a la que un 66 por ciento de los españoles asegura no conocer, seguida de González Sinde, a la que no conoce el 64 por ciento; el ministro de Justicia (63% no sabe quién es) y la titular de Ciencia e Innovación, que es desconocida para el 61 por ciento de los encuestados.
Sólo el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, podría salvarse en la «revisión», ya que se ha quedado a las puertas del aprobado con un 4,99, seguido de la titular de Defensa, Carme Chacón (4,81), y la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega (4,71).
Aunque todos suspenden, los hay que lo tienen peor que otros para recuperar. Es el caso de la ministra de Cultura, Ángeles González Sinde, que con un 3,41, se convierte en la peor valorada del Gobierno socialista. La siguen de cerca la ministra de Igualdad, Bibiana Aído (3,57); Beatriz Corredor, titular de Vivienda (3,58); el ministro de Industria, Miguel Sebastián, con un 3,84 y el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, con un 3,94. Parece que a todos ellos les han pasado factura algunas de sus actuaciones recientes, como el Anteproyecto de Ley del Aborto, el cierre de Garoña, el aumento imparable del paro o la escasez de iniciativa en materia de vivienda.
La nota del resto de los ministros se mueve en torno al 4: José Blanco, titular de Fomento (4,15); el ministro de Justicia, Francisco Caamaño (4.04); el vicepresidente tercero, Manuel Chaves (4,14); la ministra de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, Elena Espinosa (4,15); el ministro de Educación, Ángel Gabilondo (4,29); la titular de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia (4,03), la ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, obtiene un 4,61; el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, saca un 4,36; y la ministra de Economía, Elena Salgado, obtiene un 4,22.
En la mayor parte de los casos, los peor valorados son también los más desconocidos para la ciudadanía. Es el caso de la ministra de Vivienda, a la que un 66 por ciento de los españoles asegura no conocer, seguida de González Sinde, a la que no conoce el 64 por ciento; el ministro de Justicia (63% no sabe quién es) y la titular de Ciencia e Innovación, que es desconocida para el 61 por ciento de los encuestados.


