Domingo, 26-07-09
Asfixiadas después de una semana agotadora, las sirenas españolas abandonan el Foro Itálico de Roma con un pleno de medallas histórico después de la plata de ayer en la modalidad de equipo en estilo libre. Se van con un brillante botín que, sin embargo, contrasta con el resquemor por la forma de valorar de los jueces. «Han sido nuestro principal enemigo aquí», revela Gemma Mengual, quien añade otra página memorable a su palmarés después de este Mundial.
Siete metales se ha llevado Mengual, entre ellos un oro que sirvió para acabar con una deuda personal que mantenía con el Mundial. Fue en el combo, bautizado ahora como combinada, y sin la presencia de las rusas, que no llegaron a tiempo para esta disciplina. Pero no le vale a la catalana, no le valen seis platas. Asumida la supremacía de las rusas, que hacen un fortín de este deporte aunque cambien de caras, Mengual confiaba en hacer sonar el himno de España más veces, ya que nunca había estado tan cerca de Natalia Ischenko en el solo. «Estoy un poco decepcionada porque era mi oportunidad, estaba claro que esta vez sí podía ganarla», lamenta al tiempo que se muerde la lengua para no escupir más veneno contra el jurado.
A sus 32 años (12 de abril de 1977), Mengual está saciada, pero no lo suficiente. Lo tiene casi todo en la natación sincronizada y su palmarés es inigualable. Dos medallas olímpicas (ambas de plata en Pekín), veinte en los mundiales (un oro, doce platas y siete bronces) y diecisiete en los europeos (cinco oros, nueve platas y tres bronces). Un currículum espectacular para la impulsora de un deporte desconocido en España hasta que ella le puso nombre. Ahora, después de Roma, se alimentan los rumores sobre su retirada, aunque en una reciente entrevista con ABC aseguró que seguiría como mínimo un año y quién sabe si le pica el gusanillo de abandonar después de los Juegos de Londres, en 2012. «No lo sabe ni ella; no creo que se retire, igual vuelve a la competición más despacio y se dedica sólo al solo», confesó ayer Andrea Fuentes. Mientras, Mengual deshoja la margarita.



