Sábado, 25-07-09
ABC
CÓRDOBA. Urende, la cadena española especializada en la distribución de electrodomésticos, electrónica de consumo, informática y nuevas tecnologías, perteneciente al Grupo Sánchez-Ramade, ha realizado una ampliación de capital de 60 millones de euros, suscritos en su totalidad por la familia Sánchez-Ramade propietaria del grupo. Según indicó Urende en una nota, la operación fue aprobada esta semana por los órganos de gobierno de la empresa y representa un «importante salto cualitativo en el fortalecimiento de la estructura financiera de la compañía».
Para su presidente, Javier Sánchez-Ramade, la ampliación, además de su repercusión positiva en el balance, «tiene un significado especial, ya que confirma nuestra confianza en el futuro, puesto que, en un contexto económico y empresarial difícil que afecta de lleno al sector de la distribución y el consumo, nosotros contamos con un proyecto fuerte, solvente y con clara vocación de continuidad».
La ampliación de capital era previsible desde que el grupo acometió el pasado año la reestructuración de la deuda de 600 millones acumulada principalmente por su filial inmobiliaria, Noriega. De hecho, en la reunión que mantuvieron el 2 de abril en Córdoba los 250 directivos del grupo, su entonces recién nombrado presidente, Javier Sánchez-Ramade, dejó claro que su objetivo en el actual contexto de crisis es «sobrevivir, aguantar el año 2009 y el año 2010 y salir fortalecidos para proyectar la compañía a los próximos 10 o 15 años».
La compañía, pionera a nivel nacional en la apertura de grandes superficies de distribución de electrodomésticos, se acerca a sus 50 años de trayectoria. Actualmente cuenta con más de 70.000 metros cuadrados de superficie de venta donde trabajan más de 1.000 personas. Según Sánchez-Ramade, se trata de una cadena que ha conseguido consolidarse «en una posición privilegiada en un sector muy competitivo». Además, el presidente del grupo incidió en que Urende «siempre ha sido fiel a sus señas de identidad y ha tenido como principales argumentos diferenciales el carácter nacional y la fortaleza empresarial».


