Dos ediles del PSOE de Madrid y Móstoles, condenadas por alterar el orden público
El PP-Móstoles exige «el inmediato cese de Paz Martín como portavoz del PSOE»
El teniente de alcalde de Servicios al Ciudadano y portavoz del PP en Móstoles, Daniel Ortiz, reclamó ayer al PSM «el inmediato cese de Paz Martín como portavoz del PSOE». «Después de que la justicia archivara su denuncia de malos tratos contra el alcalde y tras su reprobación social y política, ratificada en el pleno, es insostenible que Tomás Gómez mantenga en el cargo a Martín», explicó.
«¿Qué tiene que pasar en el PSOE de Móstoles, cuya agrupación no existe y sus concejales se hayan en confrontación bélica interna, para que el PSM piense en algún momento en los ciudadanos y cese o haga dimitir a Paz Martín?», se preguntan en las filas populares.
«Si le queda algo de dignidad personal o política -añadió Ortiz-, Martín debe coger las maletas e irse del municipio al que nunca ha querido y por el que jamás ha trabajado, pero, sobre todo, donde los vecinos siempre le dan la espalda».
La portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Móstoles, Mari Paz Martín, y una colega de filas que es edil también, en el Consistorio de la capital, Ángeles Álvarez, han sido condenadas por un juzgado mostoleño por faltas contra el orden público. Está probado, aunque la sentencia no es firme y cabe recurso, que desobedecieron a dos policías locales que les impedían acceder a un encierro de padres en un centro cultural. Cada una ha sido condenada a una pena de multa de 40 días con una cuota diaria de 30 euros, así como al pago de las costas del juicio.
Según el fallo judicial, firmado por la magistrada Inés Malagón y al que ha tenido acceso ABC, queda probado que las denunciadas, el 28 de febrero, entraron en el centro cultural Caleidoscopio, de Móstoles, pese a la negativa de los policías locales que estaban allí apostados. Las ediles acudieron a un encierro de padres de las escuelas infantiles. A las 18.20, precisa la sentencia, «se personó en el centro cultural María Paz Martín Lozano y, aprovechando» que uno de los agentes abrió la puerta del local, «entró sin que en ese momento nadie le diera el alto ni le impidiera el acceso».
Estuvo dentro tres horas
El policía se dio cuenta y avisó a su superior. Le pidieron a Martín que abandonara el centro, «negándose a ello reiteradamente, argumentando que tenía que hablar con los padres». Y allí se quedó por espacio de tres horas, hasta que ella decidió irse.
A las siete de la tarde fue cuando llegó Ángeles Álvarez, quien, además de concejal en Madrid es secretaria de Acción Electoral del PSM. «Se identificó ante los agentes del cordón como concejal del Ayuntamiento de Madrid, indicándoles los agentes quién era el superior jerárquico de ellos en ese lugar, para que pudiera hablar con él».
Y así lo hizo. Según el agente, Ángeles Álvarez le espetó: «Ya sabes lo que es la obediencia debida; seguro que, si te ordenan dar un tiro en el pecho a alguien, se lo das. Tu actitud es fascista y el alcalde [Esteban Parro, del PP] es otro fascista. Voy a pasar a la fuerza y me vais a tener que detener para impedirlo».
La propia Paz Martín, durante su declaración, admitió haberse negado a cumplir la orden de la Policía Local, pero aludió a que los agentes habían formulado una denuncia falsa por el «acoso» al que viene siendo objeto, según su juicio, por parte del equipo de Gobierno de Móstoles. La juez, sin embargo, afirma que no se acredita que los policías interpusieran la denuncia por orden del Ayuntamiento.
Es más, uno de los agentes «dejó bien claro que no consideró que fuera empujado por la denunciada o que, si lo fue, el empujón no fue desde luego intencionado». Por todo ello, María Paz Martín Lozano y Ángeles Álvarez Álvarez participaron, según la sentencia, «directa y voluntariamente en la comisión de los hechos que han quedado probados». El artículo 634 del Código Penal establece lo que son faltas contra el orden público: «Faltar al respeto y consideración debida a la autoridad o a sus agentes, o desobedecer levemente, cuando ejerzan sus funciones. Serán castigados con la pena de multa de diez a sesenta días».
«Denuncia política»
Este periódico intentó ponerse ayer en contacto, sin éxito, con Paz Martín. Quien sí respondió al teléfono fue Ángeles Álvarez, que conoció la sentencia por ABC. «La frase que se me atañe es un despropósito. La niego absoluta y rotundamente. Me parece sucio y rastrero colocar en mi boca cosas que no dije», afirmó.
Para Álvarez, se trata de «una denuncia política». «El alcalde -dijo- tiene puesto en el centro de la diana a Paz y a quienes apoyen a organizaciones sociales contrarias a medidas del Ayuntamiento. La sentencia no es justa ni se ciñe a lo que ocurrió, por eso la recurriré. No entré en el centro. Hablé con el policía fuera. Acudí allí porque me llamó Paz informándome de que había gente que hacía más de 24 horas que no comía ni bebía. Me identifiqué y le pedí autorización al jefe de la Policía para la entrada de comida y bebida. Me lo denegó, decía que cumplía órdenes y que la solución era que lo autorizase un juez. Quieren judicializar la política».
ÁNGELES ÁLVAREZ A UN POLICÍA LOCAL DE MÓSTOLES (hecho probado):
«Ya sabes lo que es la obediencia debida; seguro que, si te ordenan dar un tiro en el pecho a alguien, se lo das. Tu actitud es fascista y el alcalde es otro fascista. Voy a pasar a la fuerza y me vais a tener que detener para impedirlo»

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