
Una semana. Ese es, aproximadamente, el tiempo que necesitarán los técnicos para apreciar lo que se encuentra bajo la calle de Serrano. Es decir, para «medir» cómo es y hasta dónde podría llegar ese supuesto «Viaje de Agua» encontrado la pasada semana mientras se llevaban a cabo las obras de reforma de la calle, hoy paralizadas por el Ayuntamiento.
Después de dar cuenta de lo hallado, el Ayuntamiento enviará un informe a la Dirección General de Patrimonio, de la Comunidad de Madrid. Este organismo deberá, a continuación, establecer si los restos de la conducción hidráulica encontrados son de alto, medio o bajo interés arqueológico para, de acuerdo con la legislación autonómica vigente, decretar si se conservan en su sitio, se protegen o si se puede prescindir de ellos.
Este fue, ayer, el acuerdo al que llegaron el Ayuntamiento de Madrid y el Gobierno regional tras una reunión entre ambas partes. Desde las dos administraciones -municipal y autonómica- se insistió en que el encuentro había sido «eminentemente técnico y cordial». Por parte de Patrimonio Histórico Artístico acudió el equipo de técnicos y arqueólogos capitaneados por su director general, José Luis Martínez-Almeida. Representando al Ayuntamiento, acudieron, entre otros, el coordinador general de Obras y Espacios Públicos, Fermín Oslé, y el director general de Infraestructuras, Ricardo Domínguez.
Dos tipos de restos
A estas alturas, hay dos cosas claras: primera, que el Ayuntamiento mantiene la paralización de las obras de reforma en ese tramo de la calle Serrano -Goya-Puerta de Alcalá- y, segunda, que de los dos tipos de restos arqueológicos encontrados en la zona -la cerca histórica de Felipe IV y el supuesto «Viaje del Agua»-, la primera -la cerca- no podrá moverse del lugar donde ha sido hallada porque así lo ha establecido Patrimonio Histórico Artístico en cumplimiento de la ley autonómica y debido a su «altísimo valor».
El Consistorio ya dejó caer que podría abandonar el proyecto de construcción del tercer aparcamiento subterráneo Ayuntamiento, previsto justo en la zona de los hallazgos arqueológicos. Ayer mismo, fuentes municipales repitieron que «las obras siguen paradas. Ya se verá lo que se hace. Todo depende del valor de lo que se encuentre y de lo que nos digan desde Patrimonio Histórico Artístico».
«Entramos en un periodo de «impasse»», decían ayer desde el Gobierno regional, que no es, ni más ni menos, que la semana que se han dado de plazo unos y otros para ver en qué queda el «Viaje del Agua». Por lo pronto, no será necesario abrir la calle de Serrano de lado a lado. Bastará con una «cata» que, según los expertos, consistiría en abrir un agujero de medio metro de ancho por tres de fondo.
Como hemos informado, respecto a la conducción hidráulica hay dos sospechas. Una, que se trata de la canalización de un antiguo convento de agustinos que había en la zona de Recoletos. Tal conducción de agua llevaría el agua hasta el convento y también serviría de riego para el huerto. La segunda sospecha es que los restos pertenezcan a la época árabe en la que Madrid contaba con los «Viajes de Agua» para garantizarse el suministro. Parece que si se tratara de la construcción árabe, la legislación es clara y establece, en principio, su conservación, lo cual pondría en peligro la construcción del aparcamiento subterráneo, al menos en los términos en que está proyectado.
Retranqueo
En el caso de la cerca de Felipe IV, Patrimonio Histórico Artístico ya ha dictaminado que hay que conservarla en el lugar que se ha encontrado. Así piensan, además, diversos arqueólogos del Colegio de Doctores y Licenciados.
Sin embargo, el respeto legal a este hallazgo no pondría en peligro la construcción del aparcamiento porque al Ayuntamiento no se le ha pedido un proyecto nuevo, sino «una ligera modificación» del que tiene: retranquear 1,5 metros la pared del garaje.


