La Iglesia rechaza el proyecto por considerar que perjudica los intereses de la caja cordobesa
Rajoy aboga por la fusión entre cajas de distintas comunidades autónomas
El líder del PP nacional, Mariano Rajoy, abogó ayer porque las fusiones de cajas de ahorros se produzcan entre entidades de distintas comunidades autónomas, ya que, de este modo, «pueden llegar a más partes del territorio nacional». Durante su intervención en un acto político en la localidad almeriense de Vícar, Rajoy calificó de «absurdo»las, según él, «pretensiones políticas» para que las cajas de una misma región se fusionen entre ellas porque, en ese caso, deberían cerrar «un sinfín» de sucursales, para lo que puso de manifiesto, como ejemplo, el caso de Galicia, donde sólo hay dos entidades. También subrayó que las fusiones entre cajas «van a costar mucho dinero al contribuyente»
La negociación para que Cajasur se sume al proyecto de Unicaja y Caja Jaén echa chispas. Tal es el calibre de las presiones que la Junta de Andalucía, a través de la Consejería de Economía y Hacienda, y el propio Banco de España están apretando las clavijas y han dado como fecha tope para cerrar un acuerdo el martes próximo, víspera del consejo de administración de la entidad cordobesa.
Intermediarios de ambas partes llevaban días trabajando sobre un borrador genérico de acuerdo con siete puntos principales. Aspectos todos ellos que pivotaban sobre cuatro ejes que el Cabildo Catedralicio veía claves para cerrar un pacto: mantener empleo, representatividad de Córdoba y la Iglesia en los órganos y el «staff» ejecutivo, empresas participadas y recursos ajenos de clientes y una co-sede de la Obra Social y Cultural de la caja resultante.
En vía muerta
Según ha podido saber ABC de fuentes de toda solvencia, la negociación estaba muy avanzada, sólo a expensas de que ambos presidentes, como ya informó ABC, remataran algunas cuestiones en el aire. Flecos que no parecían determinantes para el camino ya andado. Incluso se trazó el viernes como una posible fecha para comunicar el pacto.
Sin embargo, y como adelantó este periódico, el encuentro de tres horas entre los presidentes de Cajasur y Unicaja, Santiago Gómez y Braulio Medel, respectivamente, derivó en un serio choque dejó las conversaciones en vía muerta.
¿Las razones? ABC ha podido constatar que las presiones de Economía y del Banco de España sobre el propio Medel han hecho que este imponga otras condiciones a la Iglesia que ésta ve como perjudiciales para los intereses de Córdoba y el Cabildo, entidad fundadora de Cajasur.
Recorte de plantilla
Apenas si una valoración global de Cajasur sobre la cual se cedería una asignación a la Iglesia en función de su peso en el conjunto, con el agravante de serios recortes de plantilla para la parte cordobesa. El mantenimiento del empleo y la relevancia de Córdoba quedarían en muy segundo plano.
Es más, sobre el escenario de la negociación se ha dejado caer el fantasma de la intervención de Cajasur por parte del banco emisor y supervisor si la entidad que preside Gómez no entra por el aro de Braulio Medel, a quien la Junta y el PSOE han «bendecido» para pilotar la gran caja andaluza. Una sombra que lleva planeando meses sobre la entidad y que no está resistiendo nada mal.
El plan de negocio y saneamiento de Cajasur le ha permitido contener ratios como la morosidad, mejorar cobertura y solvencia en pos de una captura de liquidez por valor de 1.681 millones en 2009. Pero la Junta, el PSOE y muchos expertos consideran que su singladura en solitario sería muy compleja. Por ello, el recién creado Fondo de Reestructuración y Organización Bancaria (FROB) y el Fondo de Garantía de Depósitos serían la plataforma de salvación en una fusión. La chinita son las garantías de esa unión para Córdoba, la caja y la Iglesia.
Con el Cabildo Catedralicio en un callejón casi sin salida, socialistas (sin mucho desmarque del PP e IU), Consejería de Economía y Banco de España siegan en estas horas cruciales la poca hierba que queda en el suelo.


