
CRONOLOGÍA DE LA TRAGEDIA
11 de junio de 2009: Primera visita de Dalila Mimouni al Gregorio Marañón, donde es atendida en el servicio de Obstetricia por dolores abdominales. Es mandada a casa con «dolores derivados de su gestación». Se le prescribe un tratamiento.
13 de junio: Dalila acude al Hospital de Fuenlabrada con 39,5 grados de fiebre. Le confirman el anterior diagnóstico.
15 de junio: Tercera visita, con 38,5 grados en plena madrugada. Esta vez al Gregorio Marañón, donde recibe antibióticos.
16 de junio: Le confirman el contagio de gripe A.
29 de junio: Ryan nace por cesárea sin contraer el virus H1N1.
30 de junio: Muere Dalila.
12 de julio: a las 21:00 de la noche se produce la tragedia: los responsables de enfermería suministran un lácteo por vía intravenosa.
13 de julio: el pequeño Ryan fallece a las 12:30 horas.
Rayan a prematuro -nació por cesárea a los siete meses de gestación- y era alimentado con fórmulas especiales para niños de sus características. Tras unos momentos inquietantes a la espera de su reacción, ya que su madre murió a causa de la gripe A, la evolución del niño, que no estaba infectado por el virus, era positiva.
¿Qué ocurrió entonces? Según el propio Hospital Gregorio Marañón, se le administró una «fórmula láctea» para prematuros por vía venosa. Especialistas en Pediatría consultados por ABC indicaron ayer que al utilizar por vía venosa la fórmula preparada para su administración por vía digestiva se introdujeron en el torrente sanguíneo del pequeño nutrientes sin las características adecuadas. Esto produjo una gravísima reacción y un choque de tal naturaleza que le causó la muerte.
En la alimentación parenteral deben utilizarse productos diferentes, de forma que se administren principios inmediatos, oligoelementos y vitaminas en cantidades suficientes y con características físico-químicas para que sean bien toleradas y faciliten su normal desarrollo.


