Actualizado Martes, 14-07-09 a las 18:30
Irán ejecutó hoy a 14 miembros de un grupo rebelde suní en un centro penitenciario de la provincia de Sistan Baluchestan, en el sudeste de Irán, según un comunicado recogido por la agencia semioficial iraní Fars.
La agencia adelantó ayer que los 14 miembros del grupo Jundolá ('Soldados de Dios') serían ejecutados hoy en público en la ciudad de Zahedan, incluido Abdolmalek Rigi, uno de los hermanos de su líder.
Ebrahim Hamidi, jefe del Poder Judicial iraní, corroboró los hechos que se llevaron a cabo en el interior de una prisión. "Esta mañana se producido las ejecuciones de algunos miembros del grupo terrorista Jundolá (...)", dijo Hamidi.
Este país, predominantemente chií, dice que Jundolá es parte de la red islamista suní Al Qaeda, y está respaldada por Estados Unidos. Al parecer el grupo al que pertenecían los rebeldes ejecutados reivindicaron el atentado con bomba en una mezquita, donde murieron 25 pesonas.
Sin embargo, Fars no hizo mención del ataque aunque sí indicó que los condenados a la horca fueron hallados culpables de 'mohareb', es decir, de llevar a cabo la guerra contra Dios, y de asesinar a personas inocentes. También dio el nombre de uno de los hombres sentenciados a muerte como Abdolhamid Rigi, hermano del líder de este grupo, Abdolmalek Rigi, a pesar de que la misma agencia también informa de que el pasado 6 de junio fueron ahorcados otros dos miembros del grupo, incluido uno que también se llamaba Abdolhamid Rigi.
Zahedán, una zona conflictivaZahedan es la capital de la provincia de Sistán y Baluchistán, donde la mayor parte de sus residentes son suníes y baluchis. Cercana a Pakistán y Afganistán, la región ha presenciado numerosos enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y los traficantes de droga, así como ataques intermitentes por rebeldes suníes. El asesinato, el adulterio, la violación, la apostasía y el tráfico de drogas son todos penados con la muerte en este país islámico.



