El 15 por ciento de los adolescentes vascos —de entre doce y dieciséis años— que estudian alguno de los cuatro cursos de la ESO no rechaza o justifica la violencia de ETA y otro 14 por ciento se muestra indiferente o no se manifiesta al respecto. Uno de cada cinco escolares de estas edades afirma además oír con cierta frecuencia a profesores que justifican a ETA. Es decir, el 20 por ciento dice escuchar en el colegio argumentos que aprueban el terrorismo. Estos son algunos de los datos recogidos en el informe sobre Atención Institucional a las Víctimas del terrorismo que por primera vez ha elaborado la institución del Ararteko y que su titular, Íñigo Lamarca, entregó ayer al Parlamento Vasco.
Gran preocupación
El Ararteko argumenta en su informe que «con que hubiera un escolar, solamente uno, que no rechazara a la banda ETA debiera preocuparnos», por lo que existiendo un 15 por ciento que no la rechaza y otro 14 por ciento que se sitúa en posiciones intermedias «la preocupación es aún mayor».
El estudio subraya las diferencias de opinión que hay entre los encuestados en función de los modelos lingüísticos. Así hay un mayor rechazo a la violencia entre los estudiantes que cursan sus estudios en castellano con euskera como asignatura, que al revés. Más del 80 por ciento de los estudiantes de modelo «A», en castellano, tienen un rechazo alto o muy alto a ETA, mientras que ese porcentaje baja hasta el 62 por ciento entre quienes estudian en euskera, el «D». La diferencia es mayor si se atiende a los que se manifiestan con una actitud muy alta de rechazo a ETA: el 46 por ciento en el modelo «A» y el 17 por ciento en el modelo «D». Los alumnos del modelo bilingüe «B» se encuentran en un punto intermedio.
Ante esta situación, el informe señala que «debe reconocerse un cierto fracaso en nuestro habilitar democrático» cuando «habiendo avanzado en el grado de reconocimiento a las víctimas del terrorismo por parte de muchas instituciones, todavía hay un alarmante porcentaje de adolescentes que justifican o son indiferentes ante la injusticia sufrida por muchos de sus conciudadanos».
El estudio ha sido realizado por un equipo de la Fundación Deusto, que ha estado dirigido por el profesor Javier Elzo.