Con ya más muertos entre las tropas británicas en Afganistán que en Irak (184 frente a 179), la escalada no hace aumentar el rechazo social a la guerra (47 por ciento), sino que aumenta el apoyo (46 por ciento).
Actualizado Martes, 14-07-09 a las 03:07
Con ya más muertos entre las tropas británicas en Afganistán que en Irak (184 frente a 179) y una sociedad aún conmocionada por el fallecimiento en acción de ocho soldados el pasado viernes (el día con más bajas desde que comenzó el conflicto), han comenzado a aflorar graves tiranteces entre el Gobierno de Gordon Brown y el Ejército.
Varios generales se han quejado de falta de personal y de equipamiento, pero Brown ha insistido hoy en el Parlamento en que ni existe escasez de helicópteros, como denuncia la oposición, ni faltan tropas en la lucha contra los talibanes en la provincia de Helmand, encomendada a los británicos y una de las más conflictivas.
Brown hacía así oídos sordos a la advertencia del general Charles Guthrie, anterior jefe del Estado Mayor, de que el Tesoro no está dedicando suficientes fondos a robustecer la presencia británica en Afganistán. Sus críticas seguían a las ya expresadas por el actual jefe del Estado Mayor, general Richard Dannart, que ha llegado a reclamar dos mil soldados más. Sus próximo sucesor en el cargo, general David Richards, también es partidario de un refuerzo.
9.000 soldados británicos en Afganistán
En la actualidad, la cifra de 8.300 soldados británicos ha sido elevada a 9.000 de cara a las elecciones presidenciales afganas del próximo mes. La única posible concesión de Brown, según consideran los analistas de Defensa, sería mantener ese nivel una vez concluido el proceso electoral. En cualquier caso, Brown aseguró en los Comunes que el Reino Unido tiene los recursos para “cumplir con su trabajo” en Afganistán. Así, indicó que la capacidad en helicópteros ha aumentado desde 2006, con un equipamiento general de las tropas que es el mejor que ha existido en cuarenta años. El líder conservador, David Cameron, replicó que aunque hay más helicópteros, también hay más soldados, por lo que en proporción ha disminuido el número de aparatos, y acusó al “premier” de “completa dejación de su obligación”.
La muerte de los últimos ocho soldados, tres de ellos de apenas 18 años de edad, y la especial atención al conflicto por parte de toda la prensa al superarse en Afganistán el número de bajas registradas en Irak no ha hecho aumentar la oposición social a la guerra, sino al contrario. Una encuesta para la BBC y “The Guardian” indica que el 47 por ciento de los británicos está en contra de seguir luchando en suelo afgano, mientras que el 46 por ciento está de acuerdo (en 2006, el 53 por ciento estaba en contra y el 31 por ciento a favor).
En cualquier caso, el sondeo indica un mayoritario deseo de que las tropas abandonen ese país antes de finales de este año (un 42 por ciento quiere una retirada inmediata y un 14 por ciento da plazo hasta Navidad), frente al 36 por ciento que defiende que los soldados sigan allí hasta que su presencia ya no sea requerida.


