Domingo, 12-07-09
«Pero si esto lo tiene ya ganado...», le dijo Barack Obama sobre las elecciones a la canciller democristiana, Angela Merkel; y los socialdemócratas, que se sentían los socios naturales del presidente norteamericano, se lo han tomado mal. Para los próximos comicios de septiembre, los democristianos (CDU) aventajan en más de 10 puntos a un SPD bajo mínimos; aunque no está clara una mayoría suficiente de los liberales (FDP), salvo para la Casa Blanca. Una toma grabada por la cadena ZDF hace dos semanas, en Washington, muestra la inusitada confianza de Obama en Merkel.
Cuando la canciller dice que se va a preparar su campaña, el presidente le responde, para su sorpresa, que no sabe «por qué tiene que preocuparse siempre tanto», y que «las tiene ya ganadas». Encima, Washington canceló la visita, esta semana, del candidato rival del SPD y ministro de Exteriores, por lo que Frank Walter Steinmeier tampoco podrá explicarse ante Obama.
«No es un profeta»
Asesores de Steinmeier explicaban el viernes a ABC que «tras años de ministro no necesita visitar la Casa Blanca para probarse». Y sobre el feo detalle del respaldo a Merkel recalcaron que Steinmeier «valora mucho a Obama, pero un presidente de Estados Unidos no es un profeta».
Dispar comienzo de la precampaña ante las elecciones de septiembre, marcadas por la mayor recesión. Por ello la CDU quiere reabrir la cuestión de la moratoria nuclear, aprobada hace años por el gobierno SPD-Verdes.
Steinmeier parte con un pobre 21%, y aún tiene que capear inoportunos «problemas de sinceridad» de su ministro de Finanzas sobre el futuro de las garantías sobre las pensiones. Pero la propia CDU-CSU se embarra en uno de los temas más sensibles sociológicamente: la energía nuclear. La crisis y la dependencia energética del exterior habían hecho de la reconciliación atómica una de sus bazas, pero un parón en la central de Krümmel dejó a Hamburgo a oscuras y a muchos votantes con dudas.


