Jueves, 09-07-09
Los representantes de los países emergentes se incorporan hoy a la cumbre del G-8 en L'Aquila para sumarse a la discusión sobre la crisis económica mundial, que adquirirá así un formato de G-14 con la presencia de Brasil, China, India, México, Suráfrica y Egipto. Como anuncia el programa de la cumbre, uno de los puntos que centrará la jornada de hoy será el papel del dólar como moneda de reserva, que ha sido uno de las temas tratados reiteradamente en los días previos a la reunión. El martes mismo, el presidente brasileño, Luis Inacio Lula da Silva, abogaba por la creación de una nueva moneda que comparta con el dólar el estatus de divisa de referencia.
Una reivindicación que puede sonar bien en oídos rusos, pero que no convence en China, país que alberga el mayor volumen de divisa estadounidense. Emilio Ontiveros, presidente de Analistas Financieros Internacionales, considera que «a corto plazo la posición del dólar no variará, pero ya existe una contestación. En el futuro compartirá su hegemonía con el euro y otras monedas». Por su parte, Jiang Xishue, vicepresidente de la Asociación China de Estudios Latinoamericanos, opina: «no creo que el dólar pueda ser sustituido por otra divisa».
En este debate, el llamado grupo BRIC (Brasil, Rusia, India y China) ya ha cobrado un mayor protagonismo en la escena internacional, y prueba de ello es su creciente protagonismo en cumbres como la del G-8. La primera reunión del grupo, el pasado 16 de junio en Yekaterimburgo, sirvió de plataforma para que los dirigentes de sus países miembros reclamasen una gobernanza económica internacional multilateral, y que su presencia en el FMI y el Banco Mundial, también presentes en L'Aquila, se vea reforzada.
Ontiveros cree que el papel de estas economías «será creciente», ya que «estos cuatro países suponen más del 40 por ciento del incremento de la demanda mundial en los últimos 6 años. Además, son las economías menos golpeadas por la crisis y China acumula el mayor volumen de reservas mundial». Respecto a la posibilidad de que el grupo se enfrente a EE.UU., Xishue sostiene que «los países BRIC no pueden romper los lazos con los Estados Unidos, la mayor y más poderosa economía del mundo. Que asuman un papel más importante no supone que vayan a reemplazar a las economías de los países desarrollados».
Predicción
En el año 2001, Jim O'Neill, jefe de investigación de economía global de la consultora Goldman Sachs, bautizó con el acrónimo BRIC a Brasil, Rusia, India y China. Las mayores economías emergentes del planeta. En un artículo publicado el 23 de junio en el diario británico «Times» O'Neill, el padre de la criatura, se preguntaba si la reunión de Yekaterimburgo podría haber tenido lugar sin su contribución, y se mostraba convencido de que la crisis global ha acelerado la predicción que él mismo hizo de que en 2040 el Producto Interior Bruto (PIB) de los BRIC superaría al de los miembros del G-7. «Es posible que el PIB chino llegue a ser como el de EE.UU. en 2027 y que, como consecuencia de ello, en menos de 20 años la producción conjunta de los BRIC supere a la de los países desarrollados».


