Actualizado Martes, 07-07-09 a las 14:04
A pesar de la teatralidad de muchas de sus creaciones, el diseñador John Galliano sabe mantener los cánones de elegancia y femineidad que impuso el exquisito ingenio de Christian Dior, tal y como demostró ayer en su presentación en la Alta Costura de París para la próxima temporada otoño-invierno.
Con una íntima y muy sugerente colección, concebida como «un retorno a las raíces». el modista británico, director creativo de Dior, regresó a los años cincuenta, una época que le apasiona, y el marco perfecto para rendir homenaje al fundador de esta legendaria marca y a sus maniquíes.
Y es precisamente por esa vuelta a sus valores por lo que la Maison Dior renunció esta vez a sus habitualedesfiles espectaculares para presentar sus creaciones en petit comité en su lujosa tienda de la parisína avenida Montaigne, donde tan sólo unos pocos elegidos pudieron disfrutar de la sensual elegancia de los diseños de Galliano. El desfile se abrió con la legendaria chaqueta «bar» de la firma, en fucsia, con joyas incrustadas en las mangas y extremadamente ceñida, combinada con medias de encaje en color nude. Faldas conjuntadas con sostenes o chaquetas con medias de encaje, recordaban el más puro estilo francés de las bailarinas de can-can. La colección recuperó el ambiente de la alta costura con sus célebres trajes sastre de talle ajustado, sus faldas amplias estilo «New Look» y sus refinados bordados.
Galliano hace un guiño al descaro para dar un toque sexy a sus propuestas: las modelos «olvidan» a menudo el cuerpo o la falda de la prenda para dejar ver sus prendas íntimas. De esta manera, el modista juega con el interior y el exterior, proponiendo corsés, a veces superpuestos sobre el propio vestido, encajes que sobresalen por debajo de la falda o enaguas de tul bordado. Otras veces. a base de sugerentes y elegantes transparencias, la femineidad de la mujer se muestra en todo su esplendor, en un increíble desfile de ropa interior y corsetería combinado con exclusivas prendas en contraste a los fluorescentes colores de los diseños.
Con esta nueva colección, y tras años de éxitos al frente de Dior, con todo tipo de locuras y osadías, podría decirse que Galliano parece terminar de cumplir ahora la promesa de dar una forma clásica y tradicional a su pasarela y a su rebosante imaginación.



