
Comentan que se sube por las paredes y muerde las esquinas. Así anda Rafael Nadal después de ver a sus colegas moverse sobre la hierba. Y él, parado. El jugador aún no ha tocado raqueta y sigue con los ejercicios en las máquinas de rehabilitación. Rafa no empezará los entrenamientos hasta el día 13 después de que le hagan una nueva resonancia magnética para ver cómo han evolucionado las lesiones de sus rodillas.
El plan es empezar los entrenamientos hasta el diez de agosto, que es cuando comienza Montreal. No obstante, el equipo del jugador duda que Rafa espere tanto. Es tan competitivo y tiene tantas ganas de salir a pista que es posible que acorte los plazos y antes dispute un torneo intermedio, unos de esos de tierra que se juegan estas semanas en Europa. Tanto Cotorro como Rafa Maymó querrían que esperara un poco más y que la recuperación siguiera sus pasos, pero, si tienen que ceder y dejarle que juegue un torneo, prefieren que sea en tierra, que es donde menos sufre el físico del balear.
Si al final se decidiera por hacerlo, dependiendo de las sensaciones que vaya teniendo estos días, hay para elegir: Stuttgart, Hamburgo, Gstaad e incluso Umag. Rafa quiere uno sencillo y donde pueda llegar bastante lejos, uno donde pueda recuperar las sensaciones de ganar. De todos ellos, los dos últimos podrían tener más posibilidades,
Ferrero vuelve a la Davis
«¡Puta mierda de golpe. Qué malo soy, joder!». En la pista 18 de Wimbledon las gradas están tan cerca de la pista que se oyen todos los comentarios de los tenistas. El anterior era, claro, de David Ferrer en su partido ante Stepanek. A mediados del segundo set, en un cambio de pista, Ferrer miró a la grada y encontró un rostro amigo: «Me he hecho daño, tío». Pero siguió jugando, acabó y perdió: «Ha sido un tironcillo. Ahora lo tengo como una piedra. No será nada». Era algo. A la llegada a Puerto Banús el alicantino vio que el tironcillo era una microrotura fibrilar y que no podría jugar ante los alemanes.
Albert Costa lo tuvo claro. En Wimbledon había hablado con Ferrero tras su exitosa andadura londinense y le había dicho que por ahora no le podía llamar porque había gente que estaba jugando muy bien, pero que en cuanto pudiera le metería. Ferrero le dijo que estaba loco por la música y el momento llegó. Costa le ha llamado y ahora el dos de España queda abierto.




