El PP vasco no está dispuesto a dejar pasar la oportunidad de gobernar la Diputación Foral de Álava, -donde fue la fuerza más votada-, y quiere presentar la moción de censura antes del 15 de julio a pesar de las resistencias que está encontrando en algunos sectores del PSE, fundamentalmente de Álava, según ha sabido ABC.
Esta resistencia la comparte buena parte de la Dirección Federal del PSOE, deseosa de reservarse la Diputación alavesa a modo de «termómetro» en su relación con el PNV. Si este partido continúa con su oposición férrea al Gobierno en las Cortes, señalan diversas fuentes a este periódico, Rodríguez Zapatero acabará dando el visto bueno a una operación que hoy mismo ya ven con buenos ojos el lendakari, Patxi López y el «número dos» del PSE y del Gobierno, el consejero de Interior, Rodolfo Ares. De momento, el PSOE nacional no quiere cerrarse todas las puertas con el PNV, y menos para favorecer a los populares.
En el País Vasco, los contactos se siguen produciendo en torno a esta cuestión y los populares esgrimen la disposición tanto del lendakari como de su hombre de confianza, Rodolfo Ares, a que este asunto quede cerrado antes de las vacaciones de verano. Tampoco parecen ofrecer resistencia los socialistas guipuzcoanos y vizcaínos, pero parte de los alaveses (los mismos que se opusieron al pacto con el PP) prefieren mantener la situación actual por la que el PNV gobierna la diputación a pesar de ser la tercera fuerza política de la provincia. Y esto está sirviendo de excusa al PSOE nacional para sumarse a frenar la operación.
Los populares atribuyen buena parte de esa resistencia a dirigentes vascos como el ahora eurodiputado Ramón Jáuregui. Además, el PSE quiere escuchar la opinión del presidente del Senado, Javier Rojo, antes de ir allanando el camino a un posible acuerdo.
Así, los sucesivos acercamientos acaban chocando con la negativa alavesa, que ha pedido tiempo y sugerido la posibilidad de abordar la cuestión para el otoño, condición de la que el PP no quiere ni oír hablar. Explican las fuentes consultadas por ABC que para entonces les tocaría «trabajar con unos presupuestos hechos por el PNV». Pero los sectores del PSE y del PSOE que se oponen a presentar ya la moción de censura argumentan que la actitud del PNV con el Gobierno de Patxi López va a ser «la prueba del nueve». Eso sí, si el PNV se obstina en usar las tres diputaciones para bloquear la acción del Ejecutivo vasco darán vía libre a la moción.
La dirección regional del PP, por su parte, no entra en esas consideraciones y entiende que desalojar ya al PNV del gobierno foral es una «prueba de fuego» para evaluar la buena voluntad de los socialistas. El PP ganó las elecciones a la Diputación de Álava con 15 junteros, pero la falta de acuerdo entre populares y socialistas dio el poder al peneuvista Xabier Agirre.