La imagen de agentes de la Ertzaintza retirando fotos de etarras de cualquier rincón vasco representa el cambio que, acogido con normalidad por los ciudadanos, pone fin al ambiente de impunidad en el que se ha movido el entorno de ETA

«El PP representa a muchísima gente en Euskadi»
-¿Desde su perspectiva como dirigente socialista, se encuentra cómodo en un gobierno respaldado por el PP?
-El apoyo del PP vasco es el de un partido que se ha responsabilizado de que pueda salir adelante un gobierno liderado por un lendakari socialista y formado por consejeros del PSE e independientes. Algunos han pretendido quitarle valor a esos votos e incluso deslegitimarlos, pero son votos absolutamente legítimos, que representan a muchísima gente en Euskadi. En todo caso, quienes se apoyaron en votos ilegítimos fueron aquellos que buscaron en el pasado los votos de quienes amparaban y justificaban la violencia terrorista. Por cierto, incluso ahora, en el caso de algunos dirigentes nacionalistas, a tenor de sus intervenciones en el Parlamento vasco, parece que siguen añorando y queriendo que quienes justifican y amparan la violencia estuvieran en las instituciones para poder contar con ellos.
El nuevo consejero vasco de Interior está reorganizando la Ertzaintza sin mirar al pasado. A Rodolfo Ares no le preocupa si en sus filas hay o no militantes del PNV y tampoco le quitan el sueño las denuncias de agentes encapuchados. Considera que en el seno de la Policía Vasca hay profesionalidad para avanzar en la lucha contra ETA y va a dedicar medio millar de agentes exclusivamente a esa tarea. Está convencido de que la Ertzaintza detendrá terroristas, «en colaboración y no en competencia» con la Policía Nacional y la Guardia Civil, matiza.
—Como en otros momentos de debilidad, ETA se plantea ahora la posibilidad de anunciar treguas parciales y limitadas en el tiempo mientras insiste en la negociación con el Gobierno. ¿Cambiaría una tregua la decisión de los ejecutivos de Rodríguez Zapatero y López de no dialogar con ETA?
—No va a haber ningún cambio mientras ETA no deje definitivamente la actividad terrorista. Hasta entonces, perseguiremos a sus comandos, los detendremos y los pondremos a disposición de la Justicia. Quienes practican la violencia tienen que saber que sólo les queda un camino, que es dejar definitivamente la actividad terrorista, porque no van a conseguir ninguno de sus objetivos. Además, aquellos que amparan y justifican el terrorismo tienen que percibir con toda claridad que no van a tener ningún respiro, ningún margen ni ninguna capacidad para darle cobertura.
—Dieciocho presuntos etarras han sido detenidos en los últimos días, ¿hasta qué punto acusa la banda criminal la presión policial?
—Es evidente que ETA está más débil que nunca. Tiene menos apoyo social que en el pasado y a una parte de la gente que podía simpatizar con la banda, desmotivada y desmoralizada. También tiene menos apoyo internacional y está cada vez más perseguida por todas las policías, incluida la francesa. Cada vez sus comandos y dirigentes son detenidos con más rapidez, pero mantiene la capacidad para hacer daño. Tenemos que perseverar en el camino que estamos recorriendo, buscando la máxima unidad de los demócratas y consiguiendo la reacción ciudadana de rechazo a los que amparan y justifican la violencia terrorista.
—A pesar de ello, las sucesivas marcas electorales proetarras siguen teniendo un cierto respaldo en las urnas.
—A quienes sintonizan con lo que se llama izquierda abertzale hay que decirles con claridad que si quieren hacer una apuesta por la política tienen que pedirles a aquéllos que se autodenominan sus dirigentes que tomen decisiones, porque, si no, no podrán hacer política. Estoy seguro de que hay mucha gente de ese mundo que lo que quiere es que se tome la decisión de alejarse definitivamente de ETA, independizarse y hacer política. Otra cosa es que quienes tienen que dar el paso tengan las agallas y la responsabilidad de hacerlo.
—¿Se hace todo lo posible por sacar a la franquicia proetarra ANV de las alcaldías?
—Si algo tiene clarísimo el Gobierno vasco, con el lendakari Patxi López a la cabeza, es que tenemos que ser capaces de dar la batalla también desde la política a aquellos que amparan y justifican la violencia. Estamos haciendo todo lo que corresponde en un Estado de Derecho para que, desde la acción de la Fiscalía, se vaya actuando en todo aquello que sea posible actuar. Tenemos el reto de intentar convencer a los partidos democráticos en Euskadi para que también nosotros hagamos los deberes aquí, porque hay algunas alcaldías sustentadas por ANV que si tienen alcalde de ese partido es porque otras formaciones políticas no han tenido la grandeza, la altura de miras y la responsabilidad de apoyar mociones de censura.
—¿Es una batalla perdida, entonces?
—Tenemos la responsabilidad de buscar procedimientos para evitar que quienes amparan y justifican la violencia terrorista no lo puedan hacer desde las instituciones, pero vivimos en un Estado de derecho y hay que aceptar decisiones judiciales como la que consideró que no había pruebas suficientes para actuar contra Iniciativa Internacionalista. A tenor de lo ocurrido después, habrá que llegar a la conclusión de que es evidente que pretendían dar cobertura o dejarse instrumentalizar por aquellos que habían sido ilegalizados precisamente por amparar y justificar la violencia terrorista. Esto tiene que hacernos reflexionar a todos, a quienes tenemos la responsabilidad de aportar pruebas y a quienes tienen que tomar decisiones, para no cometer errores. Creo que hemos dado pasos de gigante y que hay que seguir dando pasos para que nadie pueda dar cobertura y respaldo desde las instituciones a bandas terroristas.
—El PNV está muy dolido con quienes han cuestionado su compromiso contra el terrorismo.
—Nosotros nunca hemos cuestionado ni la posición del PNV en el pasado, ni mucho menos la de los responsables del Departamento de Interior que me han precedido. Mi responsabilidad era conseguir que se mejorara el trabajo hecho en el pasado y, lógicamente, tenía que hacer los cambios que considerara oportunos en la Ertzaintza para que la Policía vasca sea más profesional y más eficaz en la defensa de los derechos y las libertades del conjunto de la ciudadanía y en el combate de todos aquellos que cometen delitos y, especialmente, en el objetivo prioritario que tiene este gobierno, que es el combate al terrorismo en todos los frentes.
—¿Cuándo estará operativa la nueva unidad antiterrorista de la Ertzaintza?
—La estamos poniendo ya en marcha y esperamos que llegue a contar con unos 450 o 500 ertzainas dedicados exclusivamente a esa tarea contra el terrorismo, al margen de que la lucha antiterrorista corresponde a toda la Policía.
—¿Por qué habló el lendakari del fin de la impunidad, si no pretendía cuestionar lo hecho hasta ahora por los gobiernos del PNV?
—Estaba anunciando cuál es la posición del gobierno, en el sentido de que los terroristas y aquéllos que les amparan, justifican y dan cobertura, no tengan ningún lugar donde refugiarse. Estamos retirando los carteles y las pintadas del mundo de ETA en muchas plazas de pueblos y ciudades de Euskadi y lo seguiremos haciendo en todos los sitios donde se infrinja la ley, sea en locales públicos o privados.
—Ha habido declaraciones de ertzainas encapuchados hablando de un pasado con órdenes de no enfrentarse a ETA.
—No me parece que esa sea la forma de hacer ese tipo de denuncias y, en todo caso, a mí no me consta esa denuncia formalmente en el Departamento de Interior. Lo que yo me he encontrado en la Ertzaintza es gente que quiere trabajar al servicio de la sociedad vasca y mi obligación es darle todo el apoyo y el respaldo para ello. Tenemos muy claro lo que hay que hacer en Euskadi y lo vamos a hacer sin mirar al pasado, como si el anterior consejero hubiese sido un socialista.
—Se ha abierto, sin embargo, una investigación sobre la denuncia realizada públicamente por unos ertzainas encapuchados.
—Era la obligación del director de la Ertzaintza hacerlo.
—En el pasado ha habido otras investigaciones en el seno de la Ertzaintza que han quedado en el aire, como, por ejemplo, la que se abrió por la filtración a un etarra de la información de que iba a ser detenido. ¿Son cuestiones como esas las que están frenando actualmente el que la Ertzaintza pueda trabajar en territorio francés?
—No tengo ningún interés en mirar al pasado. Valoro el trabajo que ha hecho la Ertzaintza a lo largo de su trayectoria y mi obligación es conseguir que el conjunto de los ertzainas trabajen en las mejores condiciones. Voy a seguir buscando fórmulas con el ministro del Interior para que, negociando con otras comunidades autónomas o con el Gobierno francés, podamos buscar mecanismos para que la Ertzaintza pueda desarrollar su trabajo fuera de Euskadi en colaboración con la Policía y la Guardia Civil.



