
Vicente Soriano
La vida social del Valencia sufrió ayer un terremoto. El ex presidente de la entidad, Vicente Soriano, sacudió el mapa accionarial de la Sociedad Anónima Deportiva apoyado por un grupo inversor de origen anglosajón, con el que podría haber adquirido las acciones de dos de los accionistas de referencia de la entidad, el ex presidente Juan Soler -controla el 37% del capital social con 71.206 acciones- y el ex consejero Vicente Silla -tiene en su mano 5.000 títulos-. Sumando el paquete accionarial del propio Soriano -20.000-, éste controlaría junto a sus socios el 51% de la SAD.
Según fuentes oficiales del club consultadas por ABC, «nadie nos ha informado de esta situación», aunque matizó que «es una operación entre particulares». Lo que sí confirmaron las mismas fuentes es que Soriano dará una conferencia de prensa el lunes para explicar cuál es el proyecto que podría liderar.
Todo apunta a que el empresario valenciano volvería a sentarse en la poltrona presidencial de la entidad blanquinegra, pero esta situación se daría después de una Junta General Extraordinaria de Accionistas, que según pudo saber este diario pretende solicitar. La intención de Soriano siempre fue la de evitar el proceso de ampliación de capital por un montante de 92 millones de euros que el club debería iniciar el próximo 8 de julio. Desde el entorno del ex presidente se advertía ayer que la idea es frenar esta actuación capitalicia.
Las estrellas no se venden
Si con Manuel Llorente, actual presidente «che», la compra de las estrellas del Valencia -Villa, Silva o Mata- se había tornado una odisea, más complicado será con Soriano. Cuando dimitió hace un mes se marchó diciendo que no quería participar en la «desmantelación de la plantilla». Siempre ha defendido que los futbolistas de referencia deben seguir en el Valencia. Los siguientes pasos serían inmobiliarios. Es decir, reactivar las obras del nuevo estadio y vender las parcelas de Mestalla.





